Las corporaciones profesionales existentes en el siglo pasado, remanentes de los primeros siglos de nuestra colonización, dieron origen a los Clubes Frevo o Clubes Carnaval.
El corso, uno de los juegos de calle más tradicionales del carnaval de Recife, consistía en un desfile de vehículos ornamentados por las calles centrales de la ciudad, con juerguistas generalmente disfrazados, que tiraban confites, serpentinas en los ocupantes de otros vehículos.
Con el objetivo de revivir antiguos carnavales de calle, ayudando a mantener la tradición y contrabalanceando el predominio de los bailes carnavalescos de los clubes sociales de Recife, un grupo de amigos, liderados por el empresario Enéas Freire, resolvió crear, en diciembre de 1977.
El actual Club de Alegoría y Crítica O Homem da Meia-Noite, surgió en el carnaval de 1931, como una disidencia de socios de la troça (grupo) carnavalesca el Cariri de Olinda.
El juego, que persistió durante el Brasil Colonial y el Brasil Imperio, consistía básicamente en tirar agua unos en los otros, utilizándose jarras, vasijas, jeringas, biznagas. Se complementaba el “baño” con harina, goma, barro o cal.