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El Corso en el Carnaval deRecife

Desfile de vehículos ornamentados por las calles centrales de la ciudad, con juerguistas generalmente disfrazados, que tiraban confites, serpentinas en los ocupantes de otros vehículos.

El Corso en el Carnaval deRecife

Artículo disponible en: PT-BR ENG

Pasado actualización: 05/04/2013

Por: Lúcia Gaspar - Bibliotecario de la Fundação Joaquim Nabuco

[...] Cuatro espadas en la epifanía todo mundo fue
Tiene un corso entre colores y sombrillas
Allá vienen las pastorcitas el canto es general [...].

(Por las calles de Recife, Marcos y Paulo Sérgio Vale, Novelli)

El corso, uno de los juegos de calle más tradicionales del carnaval de Recife, consistía en un desfile de vehículos ornamentados por las calles centrales de la ciudad, con juerguistas generalmente disfrazados, que tiraban confites, serpentinas en los ocupantes de otros vehículos.

Cuando aún no existía el automóvil, el desfile era compuesto por carros tirados por caballos: carrozas, arañas (carruajes de dos ruedas), coches, entre otros.

Al inicio del siglo XX, los juerguistas usaban, además del confite y serpentina, agua con limón y botellas con agua perfumada. Tocaban y cantaban marchas carnavalescas, volviendo el juego bastante alegre y musical. Había también algunas bandas que desfilaban en carros alegóricos.

Hay registro de la existencia del corso en la ciudad de Olinda, Pernambuco, ya en 1901.

Existían concursos para el carro mejor ornamentado, así como lo publicó la revista de Recife A Pilhéria, dos días el 14 y 28 de febrero de 1925:

Buscando participar también con el brillo del carnaval de este año, la importante firma de esta plaza Alberto Amaral & Cia. ofrecerá, por intermedio de esta revista, al automóvil equipado con neumáticos GOODYEAR mejor ornamentado que se presente en el corso, una linda copa que será expuesta en una de las vitrinas de una de nuestras joyerías. [...]

[...] Le corresponde la victoria, por unanimidad, para el carro del ilustrado clínico Dr. Gustavo Pinto – Embarcación la “vieja” – trabajo de fino gusto artístico. [...]. También concurrieron al premio COPA GOODYEAR los carros: Pierrot Phantasmas, Flor do Arrayal, Pierrot Verde, Monjopina, Arco Iris y Bloqu Vesper da Bôa Vista. [...]

Mario Sette, en artículo titulado Entrudo y frevo, publicado en el Anuario del Carnaval Pernambucano de 1938, describe así el corso en el carnaval de Recife:

[...] el Côrso, algunas veces formado de algunos carros de paseo, tirados por caballo, se transformó en el cortejo de dos o tres mil automóviles en la actualidad. Desaparecieron, sin embargo, los caballeros que antiguamente hacían correrías por las calles de la ciudad, exhibiendo el garbo y los animales. El juego, a su vez, se requintó. De las tortas y barriles de comienzos del siglo XIX, filtrado por las modificaciones de la lima de olor, de las garrafas, del papel picado, del getoni [tipo de bombón], alcanzó la delicadeza del lanza-perfume y de la serpentina. [...]

Hay también diversos registros en la prensa recifense sobre la realización de corso en la llamada Micareme o el segundo Carnaval (fuera de época). El Periódico del Commercio del día 3 de abril de 1923 informó:

Fue sorprendente la animación del Carnaval ayer a partir de las 6 de la tarde en adelante. El corso se intensificó más, notándose lindos camiones y automóviles alegremente ornamentados, en cuanto el juego del lanza-perfume, serpentinas y confeti nada dejaba a desear como la elocuente demostración de alegría con la que el pueblo aceptó y aplaudió la idea del segundo Carnaval.

En las décadas de 1960 y 1970, uno de los vehículos más utilizados en el corso era el jeep, sin techo. Había también muchas camionetas y camiones, por ser vehículos abiertos, esenciales para el juego. Diversos juerguistas preparaban carros solo para el desfile del corso. Quitaban la latonería de fuscas, por ejemplo, para que quedaran convertibles y los decoraban con pinturas carnavalescas y frases chistosas.

Eran bastante comunes, en esa época, grupos de jóvenes desfilando en jeeps sin techo, ornamentados y abastecidos con confeti, serpentina, maicena, talco y toneles llenos de agua, donde las botellas plásticas eran abastecidas para mojarse unos a otros.

Además de las botellas plásticas, había aún un artefacto artesanal, muy popular, construido con un caño de PVC y un palo de escoba, una especie de “tubo gigante”, que era lleno de agua y, por presión, hacía con que chorros fuertes mojaran a los escogidos para el juego. Funcionaba como una manguera portátil para dar baño en las personas.

Además del agua, a las personas les “regalaban” también “nubes” de maicena, talco o harina de trigo, estuviera en los vehículos en movimiento (marcha lenta) o en los “puntos” donde paraban para apreciar el desfile, comer, beber y coquetear. En la década de 1970, era bastante consumido en estos “puntos” un “batido” llamado Fast-Back, vendida en recipientes de plástico.

Era el conocido “mela-mela”. Varias mujeres, para proteger el cabello de toda la “suciedad”, los enrollaban en toallas, ya que irían a los bailes carnavalescos por la noche, realizados por los clubs de la ciudad. Era muy común verlas con turbantes recogidos en la cabeza, para evitar que fueran retirados y el cabello se “ensuciara”.

Se usaba también mucho el pinta labios y frascos de lanza-perfume, cuyas marcas más conocidas eran Rodo, fabricada en vidrio o metal y que, en 1938, lanzó una versión metálica dorada que pasó a ser conocida como Rodouro; Pierrot y Colombina. En la década de 1930, existía también Roial y Paris, fabricadas en Pernambuco por la Industria y Comercio Miranda Souza S. A.

Como su uso aún no había sido prohibido, el lanza-perfume era muy popular entre los juerguistas. A finales de la década de 1930 existían diversos versos para divulgar la marca Rodo:

Rey Momo ahora merece
Nuestro apoyo oficial...
Pero la alegría que se teje
¡Es buen CAMINO de metal!

Niña de falda de rosa,
Corta, leve, transparente,
Donde va así de tímida,
¡¿Botando Rodo en la gente?!

Un perfume suave yo esparzo,
Soy distinto, no es perfecto, imperfecto.
Soy metal y en el piso no me reviento
Soy el lanza-perfume RODOURO.

Atención, queridos oyentes,
A mi verbo oracular:
Ya sea de vidrio o metal:
RODO no tiene similar.


En siglo XIX, hay registro de un corso organizado por grupos de la alta sociedad recifense, que recorrían calles de los barrios centrales de la ciudad en carros decorados, según información publicada por el Diario de Pernambuco, del día 13 de febrero de 1885:

Club del Dominó Negro – algunos moradores de nuestra sociedad organizaron un club denominado de Dominó Negro, que dejará el carro, decorado ad hoc, a fin de recorrer diversas calles de los clientes de Santo Antônio, São José y Boa Vista en el 1º y 3º día de carnaval, representando una alusión perfectamente preparada. El club recorrerá las siguientes calles: Imperador, 1º de Março, Duque de Caxias, Marcílio Dias, Pátio do Terço, Coronel Suassuna, Pátio de São Pedro, Camboa do Carmo, Barão da Vitória, Aurora, Formosa, Hospício, Conceição, Rosário, Barão de São Borja, Cotovelo, Largo da Santa Cruz, Visconde de Pelotas y Imperador.

Muchas de estas calles cambiaron de nombre, como la Formosa, actual Conde da Boa Vista y la Barão da Vitória, hoy la conocida y tradicional Calle Nueva. Es probable que este recorrido haya inspirado el itinerario del corso recifense en el siglo XIX. Realizado normalmente por las calles de los barrios centrales de Recife, el trayecto del corso, sin embargo, sufrió diversos cambios, pero era definido con antecedencia por la Alcaldía y divulgado por la prensa.

En el carnaval de 1923, el periódico Diario de Pernambuco, del día 4 de febrero de 1923, divulgó siguiente nota, sobre el itinerario a ser seguido por el corso, que comprendía calles de los barrios de Santo Antônio y de la Boa Vista:

Carnaval: El alcalde de Recife determina a la Inspección de Vehículos el siguiente itinerario: Praça do Comércio (estatua Barão do Rio Branco), Marquês de Olinda, Ponte Maurício de Nassau, 1º de Marzo, Praça da Independência, Sigismundo Gonçalves, Barão da Vitória, Ponte da Boa Vista, Floriano Peixoto, Viscdonde de Camaragibe, Riachoelo [sic], Praça Maciel Piñeiro, Floriano Peixoto, etc., hasta la Praça do Comércio. El corso es doble en toda su extensión.

En las décadas de 1960 y 1970, el trayecto era hecho utilizando la Avenida Conde da Boa Vista, Ponte Duarte Coelho, Calle do Sol, Calle da Concórdía, Calle Nueva, Ponte da Boa Vista, Calle da Imperatriz, Ponte Velha, Calle da Aurora, Calle do Hospício, Avenida Manuel Borba. Había muchos locales donde los grupos se reunían.

El corso era realizado en la noche, en la semana pre-carnavalesca y, de día, durante el período de carnaval.

En el inicio de la década de 1970, comenzaron a utilizar en el juego agua contaminada, betún y otros productos nocivos a la salud, además de ser común la práctica de comportamientos de violencia física, inclusive en la forma de asedio sexual, ocasionando el fin del corso.

Actualmente, existe en Recife el Corso de Carros Antiguos, ya en el 10º desfile (2008). Es un evento que funciona como el abre-alas para divulgación del Bal Masqué, o tradicional Baile de Máscaras realizado por el Club Internacional de Recife hace 58 años.

Diversos automóviles antiguos, fabricados en las primeras décadas del siglo XX, parten de la sede del Club en Benfica, barrio da Madalena, y van desfilando por la ciudad hasta el barrio do Recife, donde normalmente, con el término del evento, se realiza una batalla de confetis, serpentinas y bombones, recordando el lirismo de los antiguos carnavales recifenses.

Recife, 26 de febrero de 2008.
(Actualizado el 25 de agosto de 2009).

fuentes consulted

ANUÁRIO DO CARNAVAL PERNAMBUCANO, Recife, 1938.

AULER,Alexandro.  Este será o 10º Corso de Carros Antigos. Disponível em:<http://jc.uol.com.br/blogs/blogcarnaval2008/canais/noticias/2008/01/11/corso_

desfila_hoje_pelas_ruas_do_recife_123.php.> Acesso em: 8 fev. 2008.

BEZERRA, Amílcar Almeida; SILVA, Lucas Victor. Evoluções: história de bloco e de saudade. Recife: Bagaço, 2006.  p.  21.

CORSO. Disponível em: <http://pt.wikipedia.org/wiki/Carnaval_de_Recife#Corso>. Acesso em: 9 fev. 2008.

RABELLO, Evandro. Memórias da folia: o carnaval do Recife pelos olhos da imprensa (1822-1925).  Recife: Funcultura, 2004. 

SILVA, Leonardo Dantas. Carnaval do Recife. Recife: Prefeitura. Fundação de Cultura Cidade do Recife, 2000.

cómo citar este texto

Fuente: GASPAR, Lúcia.  El corso en el  carnaval do Recife. Pesquisa Escolar Online, Fundação Joaquim Nabuco, Recife. Disponível em: <http://basilio.fundaj.gov.br/pesquisaescolar>. Acesso em: dia  mês ano. Ex: 6 ago. 2009.