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Entrudo

El Entrudo, del latín introitu (introducción) es sinónimo de carnaval y, en Brasil, también designa una antiguo juego carnavalesco, traído por los colonizadores portugueses, en el siglo XVI.

Entrudo

Artículo disponible en: PT-BR ENG

Pasado actualización: 26/03/2013

Por: Lúcia Gaspar - Bibliotecario de la Fundação Joaquim Nabuco

Era en el tiempo en que el carnaval se llamaba entrudo, el tiempo en que en vez de las máscaras brillaban el olor de los limones, las ollas de agua, los baños, y varias gracias que fueron sustituidas por otras, no sé si mejores si peores.
Un día de entrudo, Machado de Assis

El Entrudo, del latín introitu (introducción) es sinónimo de carnaval y, en Brasil, también designa una antiguo juego carnavalesco, traído por los colonizadores portugueses, en el siglo XVI. Su designación se refiere al período que introdujo la Cuaresma (del latín cuadragésima), fecha cristiana que es utilizada para designar el período de cuarenta días que antecede a la Pascua y que comienza en el miércoles de Cenizas y termina el Domingo de Ramos.

El Entrudo sucedía en los tres días anteriores al miércoles de Cenizas.

En Portugal, era conocido como “días gordos”, por ser una fiesta donde había abundancia de vino, carne y sexo, contraponiéndose a la cuarentena de la Pascua, período de abstinencia, ayuno y penitencia para los católicos.

Conocido como Gordo Entrudo, era festejado también en diversos países de Europa.

Son raros los registros sobre el Entrudo en Brasil en los siglos XVI a XVIII. Sólo a partir del siglo XIX es que hay varias informaciones sobre la fiesta, realizada en prácticamente todas las regiones brasileñas.

El juego, que persistió durante el Brasil Colonial y el Brasil Imperio, consistía básicamente en tirar agua unos en los otros, utilizándose jarras, vasijas, jeringas, biznagas. Se complementaba el “baño” con harina, goma, barro o cal.

Era una fiesta sencilla que contaba con una buena dosis de espontaneidad e improvisación, prescindiendo de grandes preparativos como sucedía con las fiestas públicas.

Cerca de dos meses antes del evento, comenzaba la fabricación de limas, naranjas o limones de olor - pequeños objetos con la forma y el tamaño de una naranja, hechos de cera fina, que contenían productos perfumados que eran usados también en las “guerras carnavalescas” del Entrudo. Después se comenzó a utilizar materiales poco recomendables como lama, frutas podridas y orina.

Las familias normalmente jugaban en un espacio privado, previamente escogido. Las calles y plazas servían de palco para las clases menos favorecidas, como los hombres libres pobres y los esclavos. Estos últimos, solo podían jugar en horarios permitidos por los señores, cuando no había mucha demanda de trabajo. Generalmente, salían a las calles tatuados o pintados de blanco o rojo, al anochecer, danzando y cantando al sonido de instrumentos musicales de percusión como atabaques, marimbas y zabumbas.

En lo referente a la culinaria típica en el período del Entrudo pueden ser citados los filhós y el sonho, dulces que eran comercializados por los negros, libres o esclavos, en tableros decorados, repartidos por las calles de la ciudad.

Por lo menos dos viajantes extranjeros registraron en sus crónicas el Entrudo en Pernambuco: el inglés Henry Koster, en su libro Viagens ao Nordeste do Brasil (1816) y el francés Louis-François Tollenare en sus Notas dominicales tomadas durante un viaje a Portugal y a Brasil en 1816, 1817 y 1818.

En la época del Brasil colonial, el Entrudo era uno de los mayores entretenimientos públicos, celebrado tanto en las ciudades como en el campo.

A pesar de haber existido por parte de las autoridades públicas tentativas de prohibir el Entrudo en el Brasil Colonial - hay registros de avisos y permisos contrarios al juego desde el siglo XVII - fue solo a partir de la década de 1820 y, principalmente, en la de 1830, que se intensificó la prohibición y el combate al Entrudo, a través de campañas sistemáticas.

En 1822, con la Independencia de Brasil, hubo modificaciones en la estructura político-organizacional del país, trayendo cambios sociales, políticos, económicos y culturales, con el objetivo de construir un nuevo Estado Nacional.

A partir de la década de 1830, la campaña contraria al juego ganó un gran refuerzo con la entrada de la prensa, poderoso instrumento de información y penetración social.

En los periódicos y publicaciones de la prensa pernambucana pueden ser encontrados diversos registros de protestas y críticas al Entrudo. El periódico O Carapuceiro (1832-1847), publicado en Recife por el Padre Lopes Gama, en 1834, condenaba abiertamente el juego, atribuyéndole un carácter bárbaro, grosero y pagano. Con esto, ayudaba a construir la idea de que la jerga tenía origen en fiestas y cultos religiosos de época del paganismo o pre-cristiana, además de incentivar el espíritu de oposición a todo lo que venía del portugués colonizador, intensificando el sentimiento de nacionalidad, que afloró después de la Independencia de Brasil.

El Diario de Pernambuco también hacía una campaña sistemática contra el Entrudo, atribuyéndole orígenes pagamos, responsabilizándolo por fomentar sentimientos indecentes y promover desordenes y crímenes, acarreando salvajería y violencia. En 1837, el periódico publicó un artículo condenando el Entrudo, mas diferentemente de los otros, sugería que los festejos fueran dignos de un pueblo civilizado, decente, moderado y con modos.

La Folhinha de Almanak o Diário Ecclesiastico y Civil para las Provincias de Pernambuco, Parahyba, Rio Grande do Norte, Ceará y Alagoas, publicada en Recife, en 1858 (p. 96), traía un reglamento para el juego en la época:

ENTRUDO Y MASCARAS

Extracto del reglamento de 2 de febrero de 1858
Es expresamente prohibido el juego de entrudo con agua, limas de olor, lama, frutas podridas y cualquier otro objeto.
Las máscaras no pueden ser usadas de carácter alusivo a la religión o personas designadas.
Los esclavos no pueden usar máscaras.
Los armas de las mascaras serán de cartón o madera frágil.
Las máscaras en ocasión del carnaval solo pueden transitar por las calles hasta las 8 horas de la noche.
No se permite hacer preguntas o entablar conversaciones con las máscaras, que n sean decentes: así como procurar descubrir el secreto de las mascaras.Serán punidos las mascaras que practiquen actos indecentes o provoquen peleas.


A pesar de todos los protestos, críticas y tentativas de condenar y prohibir el Entrudo, especialmente los juegos que se realizaban en los espacios públicos, la juerga se encontraba muy arraigada en el inconsciente colectivo de los juerguistas. En los años de 1960, el juego hacia parte del Corso, en el llamado mela-mela.

El Entrudo continuó existiendo, con algunas modificaciones, animando el carnaval de Recife hasta la década de 1970, cuando fue decidido acabar con la pasarela de la Avenida Dantas Barreto y hacer el llamado carnaval participación en todas las calles del centro, manteniéndose el transito de vehículos colectivos normal. El juego perdió el clima y desapareció.

En los suburbios y periferia de la ciudad, sin embargo, el mela-mela todavía perduró por mucho tiempo, principalmente como un juego llevado a cabo por niños que se divertían en promover el mela-mela con talco, harina de trigo, pinta labios, goma y dar baños de agua en los distraídos que pasaban en los carros con las ventanas abiertas.

Recife, 31 de marzo de 2008.
(Actualizado el 28 de agosto de 2009).

fuentes consulted

ARAÚJO, Rita de Cássia Barbosa de. Festas : máscaras do tempo : entrudo, mascarada e frevo no carnaval do Recife. Recife: Prefeitura. Fundação de Cultura, Cidade do Recife, 1996.

ENTRUDO: In: DICIONÁRIO Cravo Albin da música popular brasileira. Disponível em: <http://www.dicionariompb.com.br/verbete.asp?tabela=T_FORM_C&nome=Entrudo>. Acesso em: 8 fev. 2008.

RABELO, Evandro. Memórias da folia: o carnaval do Recife pelos olhos da imprensa 1822-1925. Recife: Funcultura, 2004.

SETTE, Mário. Entrudo e frevo. Anuário do carnaval Pernambucano, Recife, 1938.

SILVA, Leonardo Dantas. Carnaval do Recife. Recife: Prefeitura. Fundação de Cultura Cidade do Recife, 2000.

cómo citar este texto

Fuente: GASPAR, Lúcia. Entrudo. Pesquisa Escolar Online, Fundação Joaquim Nabuco, Recife. Disponível em:<http://basilio.fundaj.gov.br/pesquisaescolar>. Acesso em: dia  mês ano. Ex: 6 ago. 2009.