El archipiélago fue descubierto en 1503, por la armada de Américo Vespucio, comandada por Gonçalo Coelho, que tuvo uno de sus navíos naufragado el 10 de agosto de aquél año, cuando en una expedición exploraba la costa brasileña.
Historicamente, se registró que, en 1537, las islas que formaban la Ciudad Maurícia no habían sido bautizadas. Eran conocidas como Ilhas do Porto dos Navios. El propietario de aquellas tierras era el capitán mayor Jerônimo de Albuquerque.