Imagem card

Artesanía del Nordeste de Brasil

El arte es una de las manifestaciones más antiguas del ser humano, teniendo su origen en la era paleolítica (12.000 a. C.), cuando el hombre primitivo vivía en bandas nómadas que dependían de la caza y la recolección de alimentos para sobrevivir. Con la llegada de artistas y artesanos portugueses a Brasil, durante el siglo XVI, la producción artesanal dejó de ser sólo una expresión artística y adquirió un estatus de profesionalización.

Artesanía del Nordeste de Brasil

Artículo disponible en: PT-BR ENG

Pasado actualización: 24/05/2022

Por: Semira Adler Vainsencher - Investigador de la Fundación Joaquim Nabuco - Máster en Psicología

El primer artesano fue Dios, quien, después de crear todo el mundo, tomó el barro e hizo a Adán.
(artesano anónimo de Paraíba)

 


El arte es una de las manifestaciones más antiguas del ser humano, teniendo su origen en la era paleolítica (12.000 A.C.), cuando el hombre primitivo vivía en bandas nómadas dependiendo de la caza y la recolección de alimentos para sobrevivir. El hombre de Pekín y de Neandertal, por ejemplo, ya sabía pintar y fabricar herramientas de piedra, hueso y madera. Prueba de ello son las paredes de grutas y cuevas de Francia y España (Lascoux, Niaux, Altamira y muchas otras), representando la fauna de la época (caballos, bisontes, mamuts y renos).

 

Con la llegada de artistas y artesanos portugueses a Brasil, durante el siglo XVI, la producción artesanal deja de ser apenas una manifestación artística y adquiere un estatus de profesionalización. La expresión arte popular, sin embargo, fue utilizada por primera vez por el investigador japonés Soetsu Yanagi, en 1926. Él creó el término mingei (min = pueblo; gei = arte), para designar las obras elaboradas por los artistas populares desconocidos, que tenían en común la simplicidad y un estado de ánimo desconectado de la idea de belleza o fealdad.

 

Hoy, los estudiosos del tema definen la artesanía como cualquier objeto comercializable, fruto de un trabajo predominantemente manual, hecho con la ayuda de herramientas simples o máquinas rudimentarias, que se basa en una temática popular y utiliza la materia prima local o regional. Para ser incluido en la categoría de artesanía, entonces, el objeto también necesita: ser producido en la propia casa del artesano o en alguna cooperativa de artesanos, abarcar un número reducido de piezas, ser de concepción y ejecución individual, familiar o grupal, y haber sido preparado bajo el régimen no asalariado.

 

Y el II Encuentro Nacional de Artesanía, realizado a finales de 1979, define al artesano como aquel individuo que produce objetos de forma manual, sin utilizar moldes repetitivos, con la ayuda de herramientas simples o máquinas no automatizadas, y utilizando materia prima regional. El objeto creado, a su vez, debe transmitir aspectos de la cultura regional y expresar originalidad étnica y geográfica.

 

Remanente del proceso preindustrial de producción, la elaboración artesanal consiste en un sistema de producción que se sitúa entre el arte popular y la pequeña industria. Tal sistema está subordinado al medio ambiente, es decir, a la abundancia local de cierta materia prima, y ​​representa una alternativa de empleo y de ingreso basada en la tradición: el individuo produce cierto objeto, de cierta manera, porque sus padres y abuelos hacían lo así.

 

En ese sentido, la característica artesanal no recae en el producto, sino en el sistema específico a través del cual se hace el producto, vinculándose a la necesidad del ser humano de individualización, de no estandarización, en un mundo que se presenta cada vez más masificado. Y la elaboración de objetos, a través de técnicas primitivas, está ligada a un tema relativamente nuevo: el del folklore.

 

Brasil, por ser muy extenso y haber sufrido la influencia de diversos pueblos, posee una producción artesanal bastante rica y diversificada, que varía de una región a otra. ElNordeste, en particular, es una de las atracciones turísticas más importantes. Para elaborar las artesanías, la gente del nordeste utiliza diversos materiales provenientes de la flora y de la fauna nativas, tales como:


1.                  paja (de plátano, de brejauva, de maíz);
2.                 yute  
3.                  fibra del tronco de yuca; de espadaña; hilado de la hoja de la pitera;
4.                  cipó de bambu, tacuara, cipó-caboclo, cipó-imbé, cipó-uma, flexa de ubá;
5.                  bambú;
6.                  lufa;
7.                  cera de abejas arapuá o abeja europea;
8.                  semilla de planta nativa (como lágrimas de la virgen);
9.                  mimbre (palo de sauce tierno y flexible);
10.              arena coloreada;
11.              tinta de corteza de árbol (achiote, safroa, añil, aroeira, nance, imbiruçu);
12.              piedra;
13.              concha;
14.              barro;
15.              cáscara de coco;
16.              cuerno;
17.              cuero;
18.              tela;
19.              pluma;
20.              hilo;
21.              madera (cedro, caoba, árbol de yaca, aroeira, peroba, jequitibá, canela y otros);
22.              hueso;
23.              diente;
24.              hojalata;
25.              caparazón de tortuga;
26.              chatarra, entre otros elementos.


 
Cada material o grupo de materiales da lugar a un tipo o variedad de producto artesanal, donde los temas y modelos provienen del propio grupo social. La tradición del barro de los indios, por ejemplo, junto con la incorporación de las experiencias traídas por europeos y africanos, contribuyeron mucho al desarrollo de la artesanía del barro. En ella, se suele emplear algunos elementos, encontrados en el medio ambiente, tales como el massapé (de color negro), el tauá (de color amarillo), y el caolín (de color blanco), todos los cuales pueden formar aleaciones maleables y de quemar con seguridad.

 

Los productos artesanales, en cada estado, varían según la presencia y/o abundancia de materiales. Las tribus indígenas de Maranhão, en particular, fabrican objetos con paja vegetal, madera y plumas de aves. El estado produce dulces de frutas nativas, así como jugos (murici, bacuri y buriti); cerámica figurativa (en Vale do Parnaíba); cerámica utilitaria (en Apiaí); encaje de almohada (en Guimarães, São Luís, Humberto de Campos y Praia do Raposo); cestería (en Barreirinhas); y tejido y hamacas (en Alcântara, Pinheiros, São Bento y Barreirinhas).


Cuando se trata de encaje -herencia de los portugueses- el Nordeste produce los siguientes tipos: bolillo, laberinto, ganchillo, irlandés, renacentista y filete. Por otro lado, los bordados más comunes son: laberinto, punto de cruz, punto completo, rococó, richelieu y redendê. Siguiendo una tradición de la época colonial, las novias siguen encargando piezas de encaje y bordados para su ajuar.

 

En los municipios de Marechal Deodoro y Pontal da Barra, en Alagoas, las mujeres bordan sobre lino blanco. En Caldas de Cipó y Tucano es posible disfrutar de la elaboración de encajes (de bolillos, laberintos y filetes) y tejidos ornamentales. En Palmeira dos Indios, Porto Real do Colégio, Água Branca e Igreja Nova se fabrican piezas de barro: envases, jarras pintadas con tauá rojo y blanco y cántaros con formas antropomórficas. Y los municipios de Tanque d'Arca, Penedo y Passo de Camaragibe producen piezas de cerámica.

 

Muchos artefactos de pesca se fabrican en 34 municipios de Alagoas, en particular en Coqueiro Seco, Marechal Deodoro, Santa Luzia do Norte y Paripureira: 13 tipos de redes de pesca, jererés y redes para la captura de crustáceos y peces pequeños. Igaci y Lagoa do Félix producen, además, algunos instrumentos musicales (como el bombo y la zabumba). En telares muy rudimentarios, Delmiro Gouveia fabrica hamacas de algodón y Girau do Ponciano hamacas en caroá. São Sebastião produce encaje de bolillos y Maceió produce tejido de laberinto. El encaje llamado filete se produce en Pontal da Barra y Marechal Deodoro. En Ilha do Ferro, ubicada a 18 km del municipio de Pão de Açúcar, la principal actividad de las mujeres es el bordado "Boa Noite", único en Brasil.

 

En Catolé do Rocha, en Paraíba, los artesanos producen batik, una pintura a base de tinta y cera de abeja, y una variedad de encajes y hamacas. São Mamede fabrica una cerámica especial, donde la arcilla es vitrificada por la propia naturaleza. La artesanía de barro, del tipo lúdico (bueyes, caballos, elefantes, muñecos y mobiliario infantil), se puede encontrar en Patos. Los juguetes de calidad, confeccionados en madera, latas o restos de otros materiales, son fabricados en Itabaiana. Juarez Távora y Juripiranga producen cestería, trenzado y tejido (tamices, laberintos y encajes). Los trenzados se pueden disfrutar, además, en Salgado y Serra Redonda.

 

En Piauí (en Pedro II, Simplício, Mendes, Parnaíba, Oeiras, Floriano y Teresina) se encuentran los grandes centros de producción de cerámica decorativa: cántaros, envases, cuencos, platos y sartenes. Aquel Estado confecciona también objetos con fibras de buriti, tabla, tucum, carnauba y agave (en Campo Maior y Piracuruca). Las cesterías y trenzados se producen en Parnaíba (el mayor centro productor). El municipio de Pedro II es el más expresivo centro de producción de tejido artesanal. A orillas del río Parnaíba, se encuentra una variedad de artesanías hechas con paja de coco babasú, así como esteras de hoja de carnauba o babasú, para funcionar como separadores de ambientes en casas humildes. Los troncos de los árboles de carnauba, a su vez, se trabajan para que sirvan como bancos o depósitos de comestibles.

 

Otros municipios de Piauí fabrican objetos en madera: artesas, morteros, cucharas de madera, santos y ángeles. Teresina, Picos y Campo Maior producen también artículos en cuero (maletas, arneses, ropa de vaquero). El Estado fabrica telas con fibras vegetales, así como encajes, laberintos, bordados, ganchillo, colchas, alfombras y toallas.

 

El municipio de Neópolis, en Sergipe, representa el gran centro productor de cerámica, más conocida como cerámica de carrapicho, donde los objetos presentan el fondo con motivos de espiga, contorno de pájaros, alas de pájaro, pintados con tinta negra y frisos finos. Itabaianinha fabrica mucha cerámica, además de trenzado y cestería (en paja de coco); y en Divina Pastora las mujeres hacen encaje irlandés.

 

Cascavel, en Ceará, es el mayor centro productor de cerámica, pero los municipios de Juazeiro do Norte y Sobral también fabrican objetos en barro (como figuras del Padre Cícero y bueyes pintados con flores). En Fortaleza, Cascavel, São Mamede, Maranguape, Quixeramobim, Camocim y Aracati, se fabrican encajes y objetos artesanales (sombreros y bolsos); y Caicó produce trabajos en cuero: cartucheras, monturas, sombreros y látigos, entre otros.

 

Ceará produce cesterías y tejidos en los municipios de Limoeiro, Russas, Ipu, Aracati, Itaiçaba y Jaguarana. Sobral, en particular, hace sombreros con paja de carnauba. Fortaleza, Araçoiaba, Pacajus y Capistrano fabrican tejidos de calidad. Y Juazeiro do Norte se destaca por la producción de artefactos en cuero, metal y orfebrería. Cabe mencionar el municipio de Itarema, en la costa, donde la población local es un remanente de los indios Tremembé, como una de las pocas regiones del Nordeste que no experimentó el impacto del turismo. Allí se puede apreciar la fabricación de redes de fibra (a pequeña escala), que se realiza en telares verticales rudimentarios.

 

Rio Grande do Norte utiliza las arenas coloridas de sus playas para enriquecer la producción artesanal. El estado produce, también, objetos de paja, y trenzados de liana (bolsas, escobas, esteras, abanicos y cestas). Santo Antônio dos Barreiros produce cerámica decorativa (gallos policromados); Mossoró y Nísia Floresta fabrican encajes y cerámica utilitaria; de Caicó salen artículos de cuero; en Luzia, Ana Dantas y Currais Novos se producen esculturas de santos y animales en madera (sin pinturas); y Júlio Cassiano y Jardim do Seridó hacen santos y bandas de pífanos de madera

 

El estado de Bahía es un gran centro productor de artesanías en madera, paja y plata. El municipio de Maragogipinho produce cántaros, jarras y cuencos en cerámica, hechos con barro amarillo y vitrificados en su interior. Los encajes de cojín se fabrican en Castro Alves y Santa Terezinha; los trabajos en cuero, en Ipirá; las piezas utilitarias (en miniatura) de Nazaré das Farinhas; las redes de pesca en Xique-Xique; las colchas de algodón y seda y plumeros de sisal, en Caldas de Cipó y Tucano. Itiúba fabrica sombreros de fibra, artículos de paja ouricuri o ariri y bolsas de sisal. Las cestas y trenzas, en general, se fabrican en la región del Medio São Francisco.

 

En el Mercado Modelo en Salvador se encuentra una gran variedad de productos artesanales: tallas, estatuas, berimbaos, santos, rosarios, instrumentos musicales, morteros, frutas, platos, cucharas de madera; y una serie de artículos de metal como cuchillos, campanas, sonajeros, espuelas, candelabros, campanillas, puñales, escudos, entre otros. También hay morteros y cucharas de madera de Porto Seguro; muñecos de trapo, camiones, jeeps y carretas de bueyes (de madera de burití) de Barra.

 

El estado de Pernambuco tiene una gran producción artesanal. En la Casa da Cultura, ubicada en el centro de Recife, y en el Mercado da Ribeira, en Olinda, es posible apreciar una muestra de esta producción. Hacia las playas del norte, el famoso tapiz Casa Caiada ha sido elaborado por artesanos locales.

 

El mayor centro productor de cerámica es Tracunhaém, un municipio ubicado en la Zona da Mata, a 58 km de Recife. Allí, cada casa representa un taller, donde la gente vive con las manos en la masa, moldeando y/o esculpiendo objetos. El municipio de Goiana también produce muchos objetos en barro (especialmente santos, en tamaños regulares).

 

De Ibimirim, municipio del sertão de Moxotó ubicado a 380 km de Recife, salen las imágenes religiosas en madera, hechas con troncos de umburana; de Passira, a 109 km de la capital, llegan los bordados; y en Caruaru, en pleno agreste pernambucano, se producen muñecos de barro, legado de la famosa escuela Mestre Vitalino, además de una serie de otros objetos de cerámica, paja y madera. Todos los sábados, en Feira de Caruaru se ven expuestos todo tipo de artesanías, así como una gran variedad de trabajos en cuero: trajes típicos de vaquero, guantes, cinturones, sandalias, vaina para cuchillos, arneses para caballos, entre otros.

 

En Bezerros se puede seguir la producción de xilografía (grabado realizado sobre madera e impreso sobre papel o tela), realizado por Amaro Francisco y J. Borges. Itamaracá produce innumerables objetos en cuerno de buey: anillos, higas, animales, pájaros, barcos, peces, cabos y otros; cesterías y trenzados, objetos en piedras y conchas. Itamaracá y Fazenda Nova producen, además, objetos en conchas y piedras; Pesqueira y Poção hacen dulces (de guayaba y de tomate), encajes y bordados; y Timbaúba y Taracatu fabrican redes.

 

Santa Cruz do Capibaribe, ubicada a 215 km de Recife, en pleno agreste de Pernambuco, posee una de las economías más sólidas del Estado, hace cuatro décadas. En la feria de sulanca se pueden encontrar las prendas y telas más baratas del Nordeste. El municipio cuenta con 1280 establecimientos comerciales y, de allí, salen al resto de la región alrededor de 1 millón de metros de jeans, semanales, y 500 toneladas de malla por mes. Santa Cruz do Capibaribe tiene 38.000 habitantes y 40.000 máquinas de coser.

 

En las afueras de Fazenda Nova, aún en el agreste del estado, se encuentra el Parque das Esculturas: un conjunto de 21 esculturas de piedra de granito, hechas por artesanos, cada una con un peso de entre 10 y 20 toneladas.

 

El Programa Nacional de Desarrollo de Artesanía, un proyecto del Ministerio del Trabajo, ha brindado nuevas perspectivas profesionales, económicas y sociales a un millón de artesanos. Estos tienen, hoy, una serie de derechos: profesión reconocida, asistencia previsional, asociación en cooperativas, exención de impuestos y autorización para exhibir y vender productos en ferias y mercados.

 

La artesanía, sin embargo, una actividad que ocupa mucha mano de obra en el Nordeste, representa una ocupación secundaria y complementaria para quien lo ejecuta. La cadena de intermediarios, además, que se extiende desde el productor hasta el cliente, contribuye a diluir el pequeño beneficio del artesano. El creador de la riqueza se convierte entonces en el que menos la disfruta. Para ser compensatorio, desde el punto de vista económico, la producción artesanal necesita convertirse en una actividad de mercado, dejando de ser, apenas, una mera actividad de subsistencia.


 
 
Recife, 24 de julio de 2003.

 

fuentes consulted

AGUILAR, Nelson; PEDROSO, Franklin Espath (Orgs). Brasil profundo. São Paulo: Associação Brasil +500, 2001.

 

ARTESANATO de Pernambuco, um jeito simples de reproduzir a vida. Diario de Pernambuco, Recife, 9 nov. 1988. Cad. Turismo, p. C-3.

 

BORBA FILHO, Hermilo; RODRIGUES, Abelardo. Cerâmica popular do Nordeste. Rio de Janeiro: MEC, 1969.

 

COSTA, F. A. Pereira da. Folk-lore pernambucano. Recife: Arquivo Público Estadual, 1974.

 

DE retalho em retalho, a certeza de um dia melhor. Diario de Pernambuco, Recife, 10 jun. 1994.

 

LIMA, Antônio Aquilino de Macedo; AZEVEDO, Ivanilto Mendes de. O artesanato nordestino:características e problemática atual. Fortaleza: BNB, Etene; Gedur, 1982.

 

MARTINS, Saul. O artesanato na região de Barreiros: nota prévia. [S. n. t.], 1973.

 

MOLITERNO, Carlos. Artesanato nordestino. Cultura, Brasília, ano 8, n. 30, p. 4-17, jul./dez. 1978.

 

PROJETO de apoio ao artesanato para geração de renda. [S.l.]: Conselho da Comunidade Solidária; Sebrae; Sudene, [2002].

cómo citar este texto

VAINSENCHER, Semira Adler. Artesanía del Nordeste de Brasil. In: PESQUISA Escolar. Recife: Fundação Joaquim Nabuco, 2003. Disponible en: https://pesquisaescolar.fundaj.gov.br/pt-br/artigo/artesanato-do-nordeste-do-brasil/. Acceso en: día mes año. (Ej.: 6 ago. 2020.)