La ciudadanía es precisamente el ejercicio de los derechos y deberes establecidos en la Constitución de cada país por los individuos que la integran.
La educación debe representar un medio de acercar a las personas e impulsarlas al crecimiento y adaptación a un mundo globalizado que sufre constantes cambios, por lo tanto, el proceso educativo debe objetivar la formación de un ciudadano crítico