El 6 de enero de 1889, un grupo de disidentes del club de carnaval Maroim Grande, que existía en Pátio do Terço, barrio de São José, se reunió en Beberibe para fundar un nuevo club. La primera sugerencia para nombrarlo fue Vassouras de Casaca. La mayoría no lo aceptó por la dificultad de las rimas, y se eligió el nombre de Vassourinhas.
Este relato sobre el origen del Club, según Teles (2009), es de uno de sus fundadores. Fue publicado en el Jornal Pequeno, el 9 de enero de 1939, y recontado por el director-tesorero Raúl Cruz en el Jornal do Commercio, el 17 de febrero de 1961. Sin embargo, Rabello (1977) da otra versión del origen del Club, a partir de una conversación de directivos de la asociación con João Batista do Nascimento, conocido como Nô Pavão, antiguo socio y ex presidente de Vassourinhas:
Según él, el club nació en el barrio de São José [...] Fue en un día de Reyes que el sastre Andrade, junto con Carrinho, Epifânio, João do Carmo, Cosme, Matias da Rocha y su hermano Cabeça de Pau, en la mañana se reunieron en la Adega Portuguesa que estaba ubicada en Pátio do Carmo, en la esquina del Beco do Sarapatel. Se excedieron en las bebidas, y en esas conversaciones interminables surgió la idea de formar un club. Muy borrachos, fueron a la casa del dicho Andrade, cerca de allí, en un callejón que no tenía nombre.
Después de la aprobación de todos, pensaron enseguida en su nombre. Sugirieron Vassourão. No fue bien recibido y, en la discusión, alguien tomó una escoba y sugirió tal nombre, que tampoco fue aprobado. Finalmente, una buena idea: ¡Vassourinhas!
El lugar de su instalación fue en la Rua Camboa do Carmo, en el barrio de Santo Antônio, en el centro de Recife, el 7 de febrero del mismo año de su fundación. Incluso recién fundado, participó en el Carnaval de 1889 al lado de otras asociaciones ya tradicionales o principiantes, a ejemplo de: Cavalheiros da Época, Borboleta, Cana Verde, Maracatu Porto Rico, Quebrados, Fenianos, Dissidentes, Mirandola. Fue noticia, según Rabello (1977), en el Diário de Pernambuco, en la columna Revista Diária, del 5 de marzo de ese año: “El Club Vassourinhas, que en el mismo género que aquel [se refiere al Club Caiadores] igualmente bien vestido y como este otro, cosechó aplausos con sus toques, cantos y bailes”.
En los primeros años, la asociación no tuvo una sede propia. Los participantes realizaban sus reuniones en casa de amigos, socios, simpatizantes o alquilaban espacios de los que se mudaban periódicamente. Tuvo su sede en las calles de Sol, Alecrim, Estreita do Rosário, Hortas, Augusta, Pátio do Terço, do Forte, das Calçadas y, actualmente, Crucilândia, en el barrio de Afogados.
Desde el primer desfile, los participantes se preocupan por el vestuario. Hasta 1891, los hombres vestían pantalones y camisas blancas, sombrero de paja con una flor artificial en la parte superior. Llevaban zapatos de baño (un tipo de zapato con suela de cuerda trenzada y tela en la parte delantera). [...] Las mujeres vestían vestidos blancos, ramas de plantas en las manos y acompañaban a los juerguistas en las juergas, que duraban noches enteras. (RABELLO, 1977).
En cierta época, todos llevaban escobas en las manos, hechas de madera fuerte y que llevaban en la punta una lanza. Servían como arma de defensa en los encuentros con otros grupos carnavalescos. Se sabe que ocurrió una pelea entre Vassourinhas y Toureiros de Santo Amaro, en la Rua do Imperador, donde hubo discusiones, bofetadas, disparos y varias personas resultaron heridas.
Al principio, para animar a los juerguistas, el Club desfilaba al son de una orquesta con guitarras, contrabajo, rabeca, pandereta y contó también, durante mucho tiempo, con la orquesta del 21 Batallón de Cazadores.
La historia del Clube Vassourinhas también está vinculada al surgimiento de su Marcha nº 1, conocida a nivel nacional y que se convirtió en el himno del Carnaval de Recife, animando y reanimando a los juerguistas en las calles y clubes.
El relato de uno de los fundadores del Club, según Teles (2009), publicado en el Jornal Pequeno, el 9 de enero de 1939, dice que “[el Club Vassourinhas] salió justo en el próximo Carnaval [el de 1889], gracias a una cuota de 2$000 de cada integrante bailando (sic) 'si esta calle fuera mía la tendría embaldosada/con piedritas de brillantes para que mi amor pasara'".
Aunque existen testimonios de ex-participantes de la asociación de que la Marcha fue escrita en la misma fecha de su fundación, un documento de 1949, descubierto por Evandro Rabello en el 2° Registro Especial de Títulos y Documentos, revela precisamente, en declaraciones de Joana Batista, la autoría y la fecha de composición: “La marcha titulada Vassourinhas perteneciente al Clube Carna. Mixto Vassourinhas fue compuesta por mí y el maestro Matias da Rocha el 6 de enero de 1909, en el Arrabalde de Beberibe en un Mocambo frente a la estación de Porto da Madeira, dicho mocambo hoy es una caza moderna". (RABELLO, 1987, p. 24). El 18 de noviembre de 1910, los dos cedieron al Club, por tres mil reyes, los derechos de autor de la Marcha, de acuerdo con un recibo firmado por ellos, ubicado en el acervo de la entidad.
La información sobre Joana Batista y Matias da Rocha es escasa. Se sabe que él fue uno de los fundadores del club, tocaba la guitarra, era compositor. Joana era ama de casa, tuvo tres hijos con Amaro Vieira Ramos y murió a los 74 años (1952). No se definió la relación que tenía con Matias da Rocha: amiga, prima, hermana, esposa o sin relación.
La Marcha nº 1 de Vassourinhas fue compuesta con una letra para ser cantada y que hoy es poco conocida:
Si esta calle fuera mía
La tendría embaldosada, {bis
Con piedritas de diamante
Para que Vassourinhas pasara
Ah!... miren señores
El padre de esta gente, {coro
Que nos hace salir a la calle
Dando vida al Carnaval
Somos nosotros los Vassourinhas
Todos nosotros a borbotones
Vamos a barrer la ciudad
Con cuidado y precisión,
Conocéis bien el compromiso
Que nos lleva a hacerlo:
Para mostrar nuestras insignias
Y barrer la ciudad.
Aunque escrita en 1909, la Marcha nº 1 sólo tuvo su primera grabación, por parte de Continental, en 1945, con melodía y letra interpretada por Déo y Castro Barbosa. Según Leonardo Dantas (1998, p. 22): "en ese disco, Almirante (Henrique Foreis Domingues, cantante, compositor y locutor brasileño) no hizo tan sólo una simple adaptación de la Marcha nº 1, sino que [...] simplemente escribió una nueva letra a la que llamó 'Marcha Regresso' (!) que llegó a ser presentada como verdadera por Ruy Duarte en su História social do frevo":
La nostalgia, Oh Vassourinhas
Invadió mi corazón,
al pensar que tal vez nunca,
no te vuelva a ver, no.
La nostalgia, Oh Vassourinhas,
llena de agua mis ojos,
al pensar, Oh Vassourinhas,
en este último adiós".
En octubre de 1950, con la grabación de la Marcha nº 1 por Severino Araújo y su Orquestra Tabajaras, con el nombre de Frevo dos Vassourinhas, como se la conoció, se convirtió en la canción más tocada del Carnaval.
Recife, 31 de mayo de 2013.
fuentes consulted
RABELLO, Evandro. Vassourinhas. Recife: IJNPS, Departamento de Antropologia, 1977. (Folclore, 28).
RABELLO, Evandro. Vassourinhas foi “compositado” em 1909. Arrecifes, Recife, ano 3, n. 2, 1987.
SILVA, Leonardo Dantas. O frevo cantado nas ruas. In: BLOCOS carnavalescos do Recife: origens e repertório. Recife: Secretaria do Trabalho e Ação Social do Estado de Pernambuco, 1998.
TELES, José. Clube Carnavalesco Vassourinhas comemora 120 anos e 100 anos da doação do hino mais famoso de Pernambuco. Jornal do Commercio, Recife, 14 fev. 2009.
TORRES, Felipe. Vassourinhas é hino do carnaval pernambucano. Diario de Pernambuco, Recife, 8 fev. 2013.
cómo citar este texto
BARBOSA, Virgínia. Vassourinhas (Club de Carnaval). In: PESQUISA Escolar. Recife: Fundação Joaquim Nabuco, 2013. Disponible en: https://pesquisaescolar.fundaj.gov.br/pt-br/artigo/vassourinhas-clube-carnavalesco/. Acceso en: día mes año. (Ej.: 6 ago. 2009.)


