El candomblé, resultado de intercambios y adaptación entre diversas religiones de diferentes naciones africanas traídas a Brasil durante el régimen esclavista, es un culto afrobrasileño, nacido de las conformaciones históricas y sociales de nuestro País. Los terreiros, además de sagrados, son espacios de resistencia cultural, preservación de la memoria y de transmisión de saberes ancestrales.
En las últimas décadas del siglo XX, en medio de la especulación inmobiliaria y las constantes amenazas de invasión de sus territorios, los terreiros de candomblé han buscado garantías de permanencia y continuidad por medio de la protección estatal. En este contexto, el Ilê Axé Opô Afonjá fue el segundo templo de culto afrobrasileño a ser reconocido como patrimonio nacional, es decir, de gran importancia para la historia y la memoria de Brasil. El instrumento utilizado en este acto de reconocimiento, la catalogación, además de garantizar su continuación en el local en que está establecido desde hace décadas, instituye que las construcciones no pueden ser demolidas, atribuye valor simbólico e incluye el terreiro en el rol de lo que es considerado patrimonio y que debe ser preservado para las próximas generaciones. Además, posibilita la realización de intervenciones para garantizar su integridad utilizando recursos públicos. En el caso de los terreiros, la preservación sobrepasa la materialidad —de suma importancia—, ya que permite realizar y perpetuar rituales y celebraciones.
Como una disidencia del Terreiro da Casa Branca, el Ilê Axé Opô Afonjá fue fundado en 1910 por Eugenia Anna dos Santos, conocida como Mãe Aninha, que adquirió una hacienda en São Gonçalo do Retiro, municipio de Salvador, Bahía, lugar donde el terreiro está establecido hasta el día de hoy. Con el fin de mantener el trabajo del Axé y representarlo civilmente, en 1936 se creó la Sociedad Civil de Cruz Santa, que ya tuvo como presidente al artista Carybé. Después de la muerte de Mãe Aninha, en 1938, el Terreiro fue dirigido por Mãe Senhora, luego por Mãe Ondina y, desde 1976, está comandado por Mãe Stella de Oxóssi.
Dedicado a Xangô el candomblé de São Gonçalo, como también es conocido, es de rito Ketu, de nación Nagô, es decir, descendiente del pueblo Yoruba, oriundo de la región donde hoy son Nigeria, Benin y Togo. Ocupa una superficie de 39.000 m2, donde existe una gran extensión de vegetación densa conservada, unos 2/3 del total, considerado el único espacio verde del entorno. La importancia de la mata, o "mato", para la existencia del terreiro y de los cultos, reside en el hecho de que la naturaleza es entendida como el espacio donde lo sagrado se manifiesta. De allí también se extraen las plantas esenciales para los rituales. El resto del terreno es ocupado siguiendo la ordenación característica de los terreiros jejê-nagô con edificaciones de uso habitacional –residencias temporales y permanentes— y religioso —entre ellos el barracón, el templo principal, la Casa de Xangô, templos individuales para determinados orixás y la fuente de Oxum.
El Ilê Axé Opô Afonjá se destaca por albergar la Escuela Eugênia Anna dos Santos, municipalizada en 1998, donde se enseña Yoruba e Historia Africana (de acuerdo con la Ley 10.639/2003); el Museo Ilê Ohum Ilailai, fundado en 1981; y la Biblioteca Ikojppo Ilê Iwe Axé Opô Afonjá, fundada en 1996. Por lo tanto, además del ambiente religioso en sí, mantiene otros espacios de formación, preservación y difusión de la memoria de aquella comunidad y de la historia de los africanos en Brasil.
Las actividades realizadas por el terreiro se dividen en momentos privados y públicos. Según la Mãe Stella de Oxóssi citada por Santos (1995, p. 93),
el objetivo del candomblé es la adoración a los Orixás, no sólo en la naturaleza y en sus templos, sino también por la venida del Orixá a la tierra, manifestado en sus hijos —el hijo de santo—, persona que pasa por un período de iniciación de siete años, bastante complejo. Periódicamente, los terreiros de candomblé hacen grandes fiestas públicas, en alabanza a uno o más Orixás homenajeados, siendo este día de mucha alegría, dedicación y, sobre todo, respeto para todos los hijos de la casa.
En las fiestas públicas se realizan danzas rituales, que siguen estrictamente una gran tradición y en las que solo pueden participar personas iniciadas. Es común la distribución de la comida ofrecida al Orixá homenajeado. Son fiestas públicas, entre otras, la dedicada a Oxóssi, el gran orixá, rey de los cazadores y de la nación Ketu, realizada el mismo día de Corpus Christi; la de Xangô, el 29 de junio, con la fiesta iniciándose en la noche del día 28; y los ciclos dedicados a determinados orixás, a ejemplo de Oxalá, padre de todos los orixás. (SANTOS, 1988).
Reconocido por su valor histórico, etnográfico, cultural y social, el Ilê Axé Opô Afonjá contribuye a la perpetuación de la cultura afrobrasileña y forma, junto con el Terreiro da Casa Branca y el Terreiro do Gantois, las casas matrices del candomblé de tradición Nagô.
Recife, 24 de abril de 2014.
fuentes consulted
IPHAN. Processo de Tombamento n. 1.432–T–98. Terreiro de Candomblé do Axé Opô Afonjá/ Município de Salvador - Estado da Bahia. Salvador, 1998.
SANTOS, Deoscóredes Maximiliano dos (Mestre Didi). História de um Terreiro Nagô. 2. ed. São Paulo: Max Limonad, 1988.
SANTOS, Maria Stella de Azevedo. Meu tempo é agora. 2. ed. Curitiba: Projeto CENTRHU, 1995.
cómo citar este texto
MORIM, Júlia. Terreiro Ilê Axé Opô Afonjá. En: PESQUISA Escolar. Recife: Fundación Joaquim Nabuco, 2014. Disponible en: https://pesquisaescolar.fundaj.gov.br/es/artigo/terreiro-ile-axe-opo-afonja/. Acceso en: día mes año. (Ej.: 6 ago. 2020.)


