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Terreiro do Alaketu / Ilê Maroiá Láji

El mito fundador del Terreiro do Alaketu, o Ilê Maroiá Láji, transmitido por la tradición oral, cuenta que este fue fundado hace más de trescientos años, por una africana, Otampê Ojaró, miembro de la familia real de Ketu, que, de niña, fue, junto con su hermana gemela, secuestrada y vendida como esclava.

Terreiro do Alaketu / Ilê Maroiá Láji

Artículo disponible en: PT-BR ENG

Pasado actualización: 07/04/2022

Por: Júlia Morim - Consultor Fundação Joaquim Nabuco / Unesco - Científico Social, Magíster en Antropología

El mito fundador del Terreiro do Alaketu, o Ilê Maroiá Láji, transmitido por la tradición oral, cuenta que este fue fundado hace más de trescientos años, por una africana, Otampê Ojaró, miembro de la familia real de Ketu, que, de niña, fue, junto con su hermana gemela, secuestrada y vendida como esclava. En Brasil, tomó el nombre de Maria do Rosário Francisca Régis. Después de la manumisión, habría vuelto a África, se casó con Babá Láji, con quien volvió a Salvador y fundó el terreiro. Así, el Terreiro do Alaketu sería el más antiguo de Brasil. Sin embargo, estudios recientes (CASTILLO, 2011; SILVEIRA, 2003) apuntan que, aunque gran parte de la memoria oral encuentra respaldo en documentos y en la historiografía, su fecha de fundación es más reciente.

Según Castillo (2011), con base en documentos levantados en su investigación y en datos historiográficos, se puede concluir que el origen de la fundadora es bastante plausible. El nombre del terreiro significaría gente de Ketu, corrupción de ará Ketu, o bien sería una mención a la denominación dada al rey de aquel reino, aláketu. La consagración del terreiro a Oxóssi, quizás la deidad yoruba más importante, también revela vínculos con Ketu. Además, "el apellido de la fundadora del terreiro, Ojaró, es uno de los cinco linajes del reino, más conocido como Aro". (CASTILLO, 2011, p. 218). 

En cuanto a la fecha de fundación del terreiro, el período más probable es la primera mitad del siglo XIX —en 1810 (SILVEIRA, 2003, p. 377), o bien entre los años de 1833 y 1850 (CASTILLO, 2011, p. 216)— y no en 1616, como consta en el relato de Ialorixá Olga do Alaketu, ni en 1636, según el letrero del barracón de Alaketu. Según Silveira (2003), no había nagôs de Ketu en Brasil en el siglo XVII, ya que aún no había comenzado el comercio de esclavos de la región donde estaba el Reino de Ketu, hoy Nigeria y Benin. Esta región pasó a ser objeto de tráfico a finales del siglo XVIII. Sin embargo, en el simbolismo de jeje-nagô, los números seis y dieciséis tienen un gran significado (SILVEIRA, 2003, p. 349) y quizás por eso se ha perpetuado esta fecha de fundación. Así, el Terreiro do Alaketu comparte con el Terreiro da Casa Branca el puesto de uno de los más antiguos del País en actividad.

El Terreiro do Alaketu sigue la tradición nagô del pueblo yoruba. Ubicado en la calle Luís Anselmo, n. 67, Beco do Alaketu n. 13, ocupa unos 1.500 m2 en el centro de lo que era la "zona rural" perteneciente a la familia Régis desde principios del siglo XIX. Con un área de vegetación reducida, el "arbusto" donde se encuentran los árboles sagrados, tiene en su espacio "varios santuarios y asentamientos individuales, la cocina ritual, tres residencias de miembros de la familia y el templo principal" (IPHAN, 2004, p. 11), en el que se encuentran 

el salón de ceremonias públicas (o "barracón") y, además, los santuarios principales de Oxalá y Xangô; las salas de recogimiento y obligación —también llamadas ‘camarinha’ o ‘runcó’— y otras para guardar y almacenar objetos.

También están los asentamientos de Oké, Ogum y Oxóssi donde están enterrados los objetos sagrados traídos por la familia de Otampê Ojaró.

El mando de la casa es por sucesión en línea matrilineal, de modo que lo ejerce una mujer que mantiene lazos de parentesco con el fundador. Entre las Ialorixás, se destaca Olga Francisca Régis, Olga do Alaketu, sobrina nieta de Dionísia (madre Dionísia), fallecida en 1953, y su sucesora. Olga estuvo al frente de Alaketu durante cincuenta años. Después de su muerte, la sucedió Jocelina Barbosa Bispo (Mãe Jojó).

Una de las casas matrices del culto afrobrasileño, el Terreiro do Alaketu formó decenas de "barcos" (clases de hijos e hijas de santo) a lo largo de su existencia. Además de la esfera religiosa, el terreiro asume también un papel de espacio de preservación de la memoria, transmisión de saberes y apoyo comunitario.

Por su importancia para la cultura y la perpetuación de la memoria africana en el País, el Terreiro do Alaketu fue reconocido como Territorio Cultural Brasileño por la Fundación Palmares y, en 2005, fue catalogado por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (Iphan), o sea, fue reconocido como Patrimonio Cultural de Brasil y, como tal, debe ser salvaguardado para las próximas generaciones. 

 

 

 

Recife, 2 de mayo de 2014.

fuentes consulted

CASTILLO, Lisa Earl. O Terreiro do Alaketu e seus fundadores: história e genealogia familiar, 1807 – 1867. Revista Afro-Ásia, Salvador, n. 43, p. 213-259, 2011. Disponível em: http://www.afroasia.ufba.br/pdf/AA_43_LCastillo.pdf. Acesso em: 2 maio 2014.

IPHAN. Parecer n.13/04 – 7ª SR, de 23 de março de 2004. Ref.: Processo n. 1.481 – T – 01 – Terreiro do Alaketu, em Salvador/BA. Salvador, 2004. v. I.

IPHAN. Processo de tombamento n. 1.481 – T – 01. Salvador, 2001. v. I.

SILVEIRA, Renato. Sobre a fundação do Terreiro do Alaketo. Revista Afro-Ásia, Salvador, n. 29/30, p. 345-379, 2003. Disponível em: http://www.afroasia.ufba.br/pdf/afroasia_n29_30_p345.pdf. Acesso em: 2 maio 2014.

 

cómo citar este texto

MORIM, Júlia. Terreiro do Alaketu / Ilê Maroiá Láji. En: PESQUISA Escolar. Recife: Fundación Joaquim Nabuco, 2014. Disponible en: https://pesquisaescolar.fundaj.gov.br/es/artigo/terreiro-do-alaketu-ile-maroia-laji/. Acceso el: día mes año. (Ej.: 6 ago. 2020.)