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Terreiro Casa Branca / Ilê Axé Iyá Nassô Oká

Primer terreiro de culto afrobrasileño reconocido como patrimonio nacional.

Terreiro Casa Branca / Ilê Axé Iyá Nassô Oká

Artículo disponible en: PT-BR ENG

Pasado actualización: 26/05/2022

Por: Júlia Morim - Consultor Fundação Joaquim Nabuco / Unesco - Científico Social, Magíster en Antropología

En 1986, el Terreiro Casa Branca o Ilé Axé Iyá Nasso Oká fue el primer terreiro de culto afrobrasileño reconocido como patrimonio nacional. Ubicado en la Avenida Vasco da Gama, 463, en el barrio de Engenho Velho, Salvador, Bahía, el terreiro ocupa un área de aproximadamente 6.800 m2, donde hay edificaciones, árboles y objetos sagrados.

 

Según la tradición oral y la documentación existentes, el templo afrobrasileño más antiguo de Salvador, y quizás el más antiguo del país en funcionamiento, tiene su fundación en la década de 1830. (SERRA, 2008, p. 1). De acuerdo con Serra (2008, p. 3) "las raíces místicas del Terreiro da Casa Branca do Engenho Velho lo conectan de manera muy especial con las antiguas ciudades africanas (yorubanas) de Oió y de Ketu". El nombre — Ilê Axé Iyá Nassô Oká — hace referencia a su fundadora, conocida como Iyá Nassô, apodo que, en realidad, no es un nombre propio, sino un importante título de sacerdotisa del Imperio Africano de Óio. Además de Iyá Nasso, dice la tradición que dos sacerdotisas más colaboraron en la fundación del templo, Iyá Adetá e Iyá Acalá, además del sacerdote Bamboxé Obitikô, todos de la ciudad de Ketu. El nombre Casa Branca deriva de la construcción principal del terreiro que es una casa de este color.

 

Considerada matriz de culto, ya que posiblemente muchos terreiros del país sean descendientes suyos, o sea, tuvieron allí iniciados a sus fundadores —entre ellos los terreiros de Gantois y Axé Opô Afonjá—, el Ilê Axé Iyá Nassô Oká fue llamado por el poeta Francisco Alvim de “la madre de todas las casas”. (SERRA, 2008, p. 6)

 

 Autoidentificado como candomblé de la nación Ketu, en alusión al lugar de origen de los principales fundadores, el grupo de culto de Ilê Axé (que significa templo en yoruba) también se identifica como nagô, término utilizado para denominar grupos de origen yoruba y sus descendientes.

 

Según la comunidad religiosa, el terreiro se instaló primero en Barroquinha, en el Centro Histórico de Salvador, y luego se trasladó a donde está hoy, en el barrio Engenho Velho. Este cambio, que también ocurrió con varios otros terreiros, incluso en otros estados, posiblemente esté relacionado con el período de expansión de la ciudad, lo que provocó que los terreiros migraran a las áreas periféricas.

 

A la entrada del Terreiro Casa Branca está la Plaza de Oxum, donde se encuentra el monumento Barco de Oxum. En una ladera se encuentra el edificio principal, dividido en
 
un salón de fiestas públicas, el claustro, la cocina sacra y algunos de los principales santuarios, además de celdas residenciales, un comedor donde se comparten las ofrendas de alimentos, en grandes fiestas públicas, un vestidor habitación donde los iniciados en trance usan vestimentas y otros accesorios. Este edificio se designa generalmente como cobertizo y comprende tanto instalaciones dedicadas a usos práctico-domésticos como religiosos. Además de los tabernáculos y nichos incluidos en el interior del cobertizo, existen otros que constituyen pequeños edificios independientes, llamados (también) ilê orixá. (SERRA, 2008, p. 10).

 

También hay, en el terreno del terreiro, casas donde viven algunos integrantes de la comunidad, además de árboles y arbustos considerados sagrados. Toda el área del terreiro se considera un templo, ya que está cargada de significado simbólico para sus miembros.

 

El papel femenino es bastante fuerte en el Terreiro Casa Branca, ya que sólo las mujeres pueden encarnar orixás. La Ialorixá (sacerdotisa principal) es la cabeza de la casa, con un cargo vitalicio. Después de la muerte de una Ialorixá, la Casa, que pasa un período de luto, queda bajo el mando de la segunda en la jerarquía. Para elegir la nueva Ialorixá se realiza un rito llamado el juego de Ifá o juego de buzios. De acuerdo con Serra (2008, p. 5), el orden de sucesión de las Ialorixás del Terreiro Casa Branca es el siguiente:
 
•Iyá Nassô;
•Iyá Marcelina da Silva o Obá Tossi;
•Iyá Maria Júlia Figueiredo o Omoniquê;
•Iyá Ursulina Maria de Figueiredo, conocida como Tia Sussu;
•Iyá Maximiana Maria da Conceição o Oin Funquê, conocida como Tia Massi;
•Iyá Maria Deolinda Gomes dos Santos o Okê;
•Iyá Marieta Vitória Cardoso o Oxum Niquê;
•Altamira Cecília dos Santos o Oxum Tominwá.

 

El autor dice que, además del importante papel desempeñado en la esfera religiosa, las sacerdotisas se destacaban "en la vida civil de la población bahiana negro-mestiza: damas muy emprendedoras, con presencia dominante en el comercio de calle y con significativa influencia en su medio, donde ejercían fuerte liderazgo."(SERRA, 2008, p. 7).

 

El Terreiro da Casa Branca tiene niños de diferentes colores y orígenes, destacándose en el escenario local y nacional. Goza de buen prestigio y mantiene buenas relaciones con seguidores de otras religiones. Referencia en lo que se refiere a los estudios sobre candomblé, fue sujeto/objeto de varias investigaciones, entre ellas las realizadas por Edison Carneiro Nina Rodrigues, Pierre Verger y Roger Bastide.

 

A pesar de su importancia, a principios de la década de 1980, su funcionamiento se vio amenazado debido a la especulación inmobiliaria. El terreno donde se ubica fue puesto en venta por su propietario, lo que podría ocasionar la expulsión de los vecinos y el cese de los servicios. Se inició, entonces, una movilización para su preservación, que contó con el apoyo de grupos afros, personalidades (entre ellos, Jorge Amado, Carybé, Dorival Caymmi, Mãe Menininha do Gantois), políticos, instituciones (como la Asociación Brasileña de Antropología y la Universidad Federal de Bahía) y de la población en general.

 

El resultado del movimiento vino en 1982 con la preservación del terreiro por parte de la Municipalidad de Salvador, convirtiéndolo en un área de preservación simple. Sin embargo, esta medida no fue suficiente para garantizar su permanencia. Así, su representante solicitó la declaración de patrimonio histórico a nivel federal, pedido aceptado en 1984, pero realizado recién en 1986, luego de la expropiación del terreno por el Ayuntamiento (1985) y su donación a la Associação São Jorge do Engenho Velho, sociedad civil representante de Terreiro Casa Branca. Aún en 1985, el terreiro fue incluido en la categoría de área de protección rigurosa del municipio.

 

El reconocimiento de su relevancia para la historia y la cultura del País fue una alternativa para su continuidad, ya que, como defendió Peter Fry (IPHAN, 1982, p. 117),
 
el valor de un terreiro de candomblé reside fundamentalmente en su tradición oral, o, si quiere, en su axé, su secreto, que pasa de generación en generación a través de ritos de iniciación. El lugar donde se practica el candomblé, sus edificaciones, su vegetación y sus objetos rituales representan la materialidad de esta tradición.

 

Así, la catalogación garantizó la posesión del Terreiro a la comunidad de culto y posibilitó la realización de acciones de conservación y mejora del espacio y de las edificaciones, con cuyos gastos no podía costear el egbé (comunidad de culto). Una gasolinera ubicada en la zona del terreiro fue expropiada por el Gobierno del Estado para devolver una porción perdida del territorio a la comunidad del terreiro. El cobertizo fue reparado por Iphan. Las laderas fueron contenidas y la escalera pavimentada por el Instituto del Patrimonio Artístico y Cultural (IPAC/Bahía). El Ayuntamiento de Salvador realizó obras de infraestructura y drenaje pluvial.

 

Para Serra (2012, p. 53), como primer monumento afrobrasileño en ser reconocido como patrimonio brasileño, “la catalogación de la Casa Branca fue una victoria contra los prejuicios, el elitismo, el racismo, el etnocentrismo. Hizo reconocer la importancia de las creaciones culturales afrobrasileñas".

 


Recife, 20 de abril de 2014.

 

fuentes consulted

IPHAN. Processo de Tombamento n. 1.067–T-82 “Terreiro da Casa Branca”. Salvador, 1982. v. I.

SERRA, Ordep. Ilê axé Iyá Nassô Oká/Terreiro da Casa Branca do Engenho Velho - Laudo Antropológico de autoria do professor doutor Ordep José Trindade Serra da Universidade Federal da Bahia. 2008. Disponível em: http://ordepserra.files.wordpress.com/2008/09/laudo-casa-branca.pdf. Acesso em: 10 mar. 2014.

SERRA, Ordep. O tombamento do Terreiro da Casa Branca do Engenho Velho Ilê Axé Iyá Nassô Oká. In: IPHAN. Políticas de Acautelamento do IPHAN para Templos de Culto Afro-Brasileiros. Salvador, 2012. p. 37-53.

cómo citar este texto

MORIM, Júlia. Terreiro Casa Branca / Ilê Axé Iyá Nassô Oká. In: PESQUISA Escolar. Recife: Fundação Joaquim Nabuco, 2014. Disponible en: https://pesquisaescolar.fundaj.gov.br/pt-br/artigo/terreiro-casa-branca-ile-axe-iya-nasso-oka/. Acceso en: día mes año. (Ej.: 6 ago. 2009.)