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Rodolfo Cavalcanti

Fecha de Nacimiento:
12/03/1919

Ocupación:
Poeta, Escritor

Rodolfo Cavalcanti

Artículo disponible en: PT-BR

Pasado actualización: 05/04/2018

Por:

Rodolfo Coelho Cavalcanti, poeta popular nordestino y escritor de cordel, es considerado un intelectual de la poesía popular y uno de los nombres más reconocidos de esta arte literaria. Nació en Rio Largo, Alagoas, el 12 de marzo de 1919, hijo de  Arthur de Holanda Cavalcanti, obrero de la industria textil, y de Maria Coelho Cavalcanti, más tarde también obrera de fábrica.

Lo criaron sus abuelos paternos, Florisbela y Antonio Coelho Cavalcanti, y aprendió a leer y a escribir con su abuela “Belinha”, quien tenía una escuela de alfabetización. Con su abuelo "Coelho", aprendió a recitar poemas, algunos incluso considerados obscenos para la época. Sus parientes, vecinos y amigos se deleitaban al ver al pequeño Rodolfo recitar con grandeza.

A los ocho años de edad, volvió a vivir con sus padres, cuando se habían mudado a Maceió, donde una fábrica de jabón dio sustento a la familia. Fue en esa ocasión que Rodolfo empezó a asistir a la escuela y a trabajar con su hermano Aristófeles, cargando latas de agua para el abastecimiento de la casa.

Sin empleo, Arthur  Cavalcanti regresó con su familia a Rio Largo, donde se dedicó nuevamente a la industria textil. Rodolfo, entonces, empezó a prestar pequeños servicios para ayudar con el presupuesto familiar. Debido al trabajo precoz, sólo pudo cursar hasta el tercer grado de lo que hoy se llama enseñanza básica. Sin embargo, enseguida reveló un gran talento para la poesía. Inventaba versos de la nada, al punto de ser elegido entre sus colegas de la escuela para un saludo en verso de su autoría al teniente Juarez Távora, en ocasión de su paso por Rio Largo, luego de su victoria en la Revolución de 1930:

Salve Juarez Távora, / El militar glorioso,
Estrella de nuestro ejército, / Que será victorioso
Marchando al porvenir, / Vibrando consciencioso.


La familia de Rodolfo regresó nuevamente a Maceió, donde consiguió un empleo fijo en Lojas Paulistas. Como su función era atraer clientes, se dedicaba a inventar versos adaptando letras de canciones conocidas para cantarlas frente a la tienda. Lo que ganaba por ese trabajo se lo entregaba a su madre. Sin embargo, la prensa de Maceió hizo una denuncia por lo que en la actualidad jurídicamente se denomina "explotación de trabajo infantil", y por tal motivo Rodolfo tuvo que dejar el empleo.

A continuación, trabajó en la empresa Western Cable Telegraph Company. Para conseguir este puesto, Rodolfo se registró (hasta entonces no tenía partida de nacimiento) como nacido en 1917, cuando, en realidad, había nacido en 1919. Cuando lo despidieron, no se animó a decírselo a su madre. Escapó de su casa a pie con destino a Recife, siguiendo la línea férrea. En la capital pernambucana, trabajó con changas (servicios eventuales) hasta conseguir una cantidad razonable y volver a casa en 1932.

En 1934, salió de su casa nuevamente. En la lucha por el pan de cada día y usando su habilidad nata de comunicador, Rodolfo vendió incluso guijarro, convenciendo a sus clientes que tenían poderes curativos. Fue vendedor de remedios falsificados y profesor de escuela primaria (enseñanza básica) mediante concurso en Luzilândia, Piauí, hasta 1938. Como extrañaba a su familia, decide volver a casa. Antes, compró en Paraíba un lote de folletos de João Martins de Athayde, iniciando su carrera de vendedor de cordel. Fue preso mientras vendía los folletos, debido a que en la época los poetas populares eran perseguidos por las autoridades.

Interesado por los folletos de cordel, escribió su primer folleto estando de paso por Fortaleza, contando la tragedia de un ahogado en la playa de Iracema. El cordel fue un éxito y en pocos días vendió más de tres mi ejemplares. Aún durante el trayecto de regreso a casa, se aventuró como payaso de circo. Antes de un espectáculo, recibió un telegrama con la noticia, con tres meses de atraso, de la muerte de su padre, que ocurrió en enero de 1939.

Finalmente, llegó a su casa, pero no tardó mucho tiempo en volver a sus andanzas. En Conceição do Canindé, en Piauí, se enamoró de Hilda, con quien se casó en 1939. En 1942, Rodolfo se estableció en la capital, Teresina, donde comenzó su carrera como cordelista con el folleto Os clamores dos incêndios em Teresina, un éxito en ventas, y escribió otros 34 folletos. Entusiasmado, instaló un puesto para la venta de folletos y artesanías. Sin embargo, por problemas en la administración del pequeño comercio, salió perdiendo. Frustrado, se mudó, en 1945, a la ciudad de Salvador, Bahia.

Salvador era considerado un buen mercado para la literatura de cordel y, aprovechando el momento político, escribió y publicó, dos días después de la caída de Getulio Vargas, el folleto A volta de Getúlio. Los primeros mil ejemplares fueron vendidos en su totalidad en dos días. Cuando Otávio Mangabeira asumió el gobierno de Bahia, en 1946, Rodolfo no perdió su chance y lanzó el folleto ABC de Otávio Mangabeira.

A propósito de este hecho, se cuenta que cierto día, cuando estaba vendiendo sus folletos en la calle, llegó un oficial del gabinete del gobernador y "lo invitó" para que se presentara al jefe de Estado que, para sorpresa de Rodolfo, había gustado de su folleto ABC de Otávio Mangabeira. Luego de una amigable conversación, el gobernador preguntó al cordelista qué podía hacer por él. Rodolfo inmediatamente contó sobre la falta de libertad para vender sus folletos. El gobernador, a quien le gustaba este tipo de literatura, enseguida determinó que el trovador Rodolfo Cavalcanti podía comercializar sus folletos en cualquier plaza del estado de Bahia.

Libre de persecuciones y motivado pelo III Congresso Brasileiro de Escritores (Salvador, 1950), comenzó a imaginar la posibilidad de un evento de esta naturaleza para los trovadores. Desde entonces, empezó a trabajar con este fin, estableciendo alianzas, articulándose con personas influyentes en el medio cultural, político y económico. En 1954, consiguió una columna en  Diário da Bahia llamada “Quando falam os trovadores”, e inició también por cuenta propia, la edición del periódico A Voz do Trovador.

Finalmente, después de casi cinco años de mucho trabajo y determinación, se realizó, en Salvador, de 1º a 5 de julio de 1955, el I Congreso de Trovadores y Violeros, cuyo principal objetivo era la fundación de una organización que reuniera a esta clase de artistas. Así, se fundó Associação Nacional de Trovadores e Violeiros (ANTV), con registro, en acta de presencia, de 87 congresistas. Sin embargo, algunos miembros de ANTV querían transformar la asociación en un instrumento político partidario. Rodolfo, consternado por esta idea, pidió demisión del cargo de presidente en agosto de 1956, lo que le ocasionó la disolución de la Asociación.

En 1958, fundó el Grêmio Brasileiro de Trovadores (GBT), que también tendría una vida efímera, pues la idea de reunir, en la misma organización, a representantes de movimientos literarios diferentes, provocó muchas divergencias. Sin embargo, la GBT consiguió realizar, en septiembre de 1960, en São Paulo, el II Congresso de Trovadores e Violeiros.

Rodolfo, a pesar de las vueltas de la vida, como la muerte de su primera hija, la joven Israelita, siguió firme en la lucha por los cordelistas. En noviembre de 1976, se reunió en Salvador con trovadores y violeros en la I Feria Regional de Literatura de Cordel, evento también creado por él, con el apoyo oficial de la División de Cordel de Fundação Cultural do Estado da Bahia. Aprovechando la oportunidad, Rodolfo fundó su tercer gremio de artistas, conocida como Ordem Brasileira de Literatura de Cordel, en la que estuvo al mando hasta el fin de su vida.

En 1984, ocurre más una desgracia en la vida de Rodolfo. Un incendio en el Mercado Modelo, en Salvador, destruyó su puesto de venta de folletos. Sin mercado, no había clientes; sin clientes, no había dinero para el sustento de su esposa Hilda, y sus hijos Rodolfinho, Ismoca y Nilza. Fundação Cultural le ofreció un empleo que estabilizó su situación económica.

Rodolfo estaba en plena actividad cuando murió atropellado el día 7 de octubre de 1986. Su trágico desaparecimiento causó una gran conmoción general, que repercutió en los medios literarios de Brasil e incluso en el exterior. Se publicaron más de una decena de folletos de cordel sobre su persona. Sorprendentemente, como premonición de su propia muerte, Rodolfo había enviado al II Concurso de Trovas de Belém do Pará la siguiente trova:

Cuando deje este mundo, /De nadie me despediré. /
De los poetas me llevaré / Las trovas a Dios.


Parte de los casi dos mil folletos escritos por Rodolfo Coelho Cavalcanti pueden encontrarse en el acervo de Fundação Casa de Rui Barbosa, que tiene a su disposición para consulta, en versión digital, 507 piezas. La búsqueda y el acceso a estas piezas puede realizarse por título, lugar de publicación, editorial/tipografía, fecha y temas en lista del vocabulario de cordel.




Recife, 28 de septiembre de 2012.
Actualizado el 05 de abril de 2018.

fuentes consulted

ALMEIDA, Átila Augusto F. de; ALVES SOBRINHO, José. Dicionário biobibliográfico de repentistas e poetas de bancada. João Pessoa: Editora Universitária; Campina Grande: Centro de Ciências e Tecnologia, 1978.

PINTO, Maria do Rosário. Rodolfo Coelho Cavalcanti. Disponível em: <http://www.casaruibarbosa.gov.br/cordel/RodolfoCoelho/rodolfoCoelho_biografia.html> . Acesso em: 13 set. 2012.

RODOLFO Cavalcanti [Foto neste texto]. Disponível em: <http://falandodetrova.com.br/rodolfocavalcante>. Acesso em: 22 mar. 2018.

WANKE, Eno Theodoro. Introdução. In: RODOLFO Coelho Cavalcanti. São Paulo: Hedra, 2000. (Biblioteca de cordel).

 

cómo citar este texto

Fuente: ANDRADE, Maria do Carmo. Rodolfo Coelho Cavalcanti. Pesquisa Escolar Online, Fundação Joaquim Nabuco, Recife. Disponible en:<http://basilio.fundaj.gov.br/pesquisaescolar>. Acceso en: día mes año. Ej.: 6 ago. 2009.