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Liceo de Alagoas

Fecha de Nacimiento:
01/12/1831

Liceo de Alagoas

Artículo disponible en: PT-BR ENG

Pasado actualización: 11/11/2013

Por:

Los primeros registros oficiales para solicitar la creación de un liceo (establecimiento en el que se enseña la escuela secundaria y/o la profesional) en la provincia de Alagoas nacieron de su presidente, Manoel Lobo de Miranda Henriques que, el 1 de diciembre de 1831, ante el Consejo General, defendió la necesidad inmediata de la provincia en abrigar un liceo de humanidades. El consejo meditó sobre la posibilidad de crear un colegio de clases preparatorias, pero la propuesta fue cancelada el 30 de enero de 1833.

El presidente sucesor, Vicente Tomaz Pires de Figueiredo Camargo, volvió a presentar la instancia de Manoel Lobo, sugiriendo que se instalara de forma semejante al liceo de Pernambuco ("con Estatutos completamente organizados bajo la inspección de un director") y que ocupara las instalaciones del Convento San Francisco, hasta la construcción del propio edificio. Sin embargo, con la promulgación del Acta Adicional el 12 de agosto de 1834, los Consejos se abolieron y los encargos de la legislación de educación pública primaria y secundaria fueron trasladados a las asambleas provinciales.

El 17 de mayo de 1835, el diputado Silvestre Domingues da Silva defendió en la asamblea legislativa provincial, un proyecto para la fundación de un liceo, pero la propuesta no prosperó. La trasferencia de la capital de la provincia a Maceió, contribuyó a retrasar una vez más la iniciativa.

De todos modos, con la Ley Provincial n.° 106, de 5 de mayo de 1849, firmado por el presidente de la provincia, Cel. Antonio Nunes de Aguiar, el liceo provincial se estableció en la ciudad de Maceió, centralizando la educación pública secundaria. Su instalación se efectuó en un edificio antiguo en la plaza de la Matriz, lugar en que empezó a funcionar la ciudad actual de Maceió, ya en el gobierno de José Bento da Cunha Figueiredo.

Las clases comenzaron en julio de 1849. Su primer director fue José Próspero Jeová da Silva Caroatá y su sucesor, José Correia da Silva Títara (1853/1860). Los primeros años de funcionamiento fueron inquietos por varias razones, consiguiendo destaque la indisciplina escolar atribuida al excesivo rigor por la aplicación del estatuto del liceo, [...] o a la mala comprensión de los muchachos que abusarían del nuevo régimen de libertad escolar que nunca habían disfrutado; a los fracasos de la educación, o de la administración (DUARTE, 1961, p 37.), lo que culminó con el cierre del liceo, a través de la Ley no. 370 de 4 de julio de 1861. Algunos expertos también agregan como causas de su extinción: el factor de deserción escolar (las universidades no reconocían los exámenes prestados en los liceos provinciales), la crisis financiera que se sufría la provincia, la competencia entre las escuelas privadas y el instituto oficial, y, principalmente, la pésima política educativa que alimentó la idea de extinguir un establecimiento de enseñanza secundaria, tipo externado, para fundar otra, de la misma manera, pero con carácter de internado [...] (DUARTE, 1961, p. 47). El Liceo estuvo activo durante doce años y pasó dos años cerrado.

En el gobierno de João Marcelino de Souza Gonzaga, su restablecimiento fue decretado por la Resolución Provincial n. 395, de 16 de noviembre de 1863. Al año siguiente, se dieron las instrucciones para su operación a través de la Deliberación de la Presidencia n. 12, de 23 de enero de 1864. Las clases se reanudaron el 1 de febrero de ese año y, sin interrupción, continúan hasta nuestros días. El liceo reabrió sus puertas con la misión de formar intelectualmente a los estudiantes, que eran orientados por las figuras más respetadas del magisterio. Con el tiempo, empezaron a impartir diversos cursos en Ciencias y Letras, Agrimensura, además del curso Ordinario, el Comercial, uno Complementario y el Nocturno.

A lo largo de su existencia, el liceo ha sido movido de casa varias veces. En 1873, se trasladó a una casa de un piso alquilada, ubicada en la calle Imperatriz, número 18, y permaneció allí hasta el año 1877. Al año siguiente, se transfirió al edificio donde funcionaba el cuartel de la policía (actual Plaza Visconde Sinimbu) en 1898, a un palacete situado en la calle de Maceió rua do Livramento (actual Senador Mendonça), cuya edificación fue posteriormente adquirida por compra, otorgándose así una dirección propia al liceo, aunque no definitiva. A principios de 1960, se trasladó a un edificio de la calle Rua Barao de Maceió, y actualmente se encuentra en Conego Machado en el barrio de Farol, Maceió.

En esta peregrinación, la propiedad también cambió su nombre. Se instala como Liceo Provincial de Alagoas (1849), fue nombrado después como Liceo Alagoano, liceo de ese estado, la Liceo de la Capital, Colegio Alagoano, Colegio Estatal de Alagoas, Colegio Estatal Prof. Afranio Lages y Escuela Profesor Edmilson Vasconcelos Pontes.

La trayectoria institucional estuvo marcada por sucesivas reformas de educación, cambios curriculares, de contratación del cuerpo docente, de admisión de estudiantes, de instalaciones físicas que, de alguna manera, amenazaban su existencia. Sin embargo, evoca una fase agitada e innovadora de la educación secundaria en Alagoas.

Fundada en el Imperio brasileño, llegó al periodo republicano y dura - aunque bajo otro nombre, en otro lugar, y con gestión escolar enfocada en los días actuales - como expresión viva y activa de la cultura de Alagoas.



Recife, 28 de septiembre de 2012.

fuentes consulted

DUARTE, Abelardo. História do Liceu Alagoano. Maceió: Departamento Estadual de Cultura, 1961.

REINALDO, Francisco; BARROS, Amorim de. ABC das Alagoas: dicionário biobibliográfico, histórico e geográfico de Alagoas. Brasília: Senado Federal, 2005. V. 2. (Edições do Senado Federal; v. 62-B).

 

 

cómo citar este texto

Fonte: BARBOSA, Virgínia. Liceu Alagoano. Pesquisa Escolar, Fundação Joaquim Nabuco, Recife. Disponible en:<http://basilio.fundaj.gov.br/pesquisaescolar>. Acceso en: día mes año. Ej.: 6 ago. 2012.