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Caboclo de Lanza

El caboclo (mestizo de blanco con indio) de lanza es el personaje del Maracatu Rural (manifestación popular de música) o de Baque Solto – también conocido como Maracatu de Orquesta.

Caboclo de Lanza

Artículo disponible en: PT-BR ENG

Pasado actualización: 09/01/2013

Por: Virginia Barbosa - Bibliotecario de la Fundação Joaquim Nabuco

Esta es la más exótica y aún desconocida figura del mundo maravilloso y heráldico que anda por las pendientes de Olinda y por los montes de las afueras de Recife con sus colores, sus cascabeles y sus cintas volando por los aires, al recordar las plantaciones de caña de azúcar. (BONALD NETO, 1991, p. 289)

El caboclo (mestizo de blanco con indio) de lanza es el personaje del Maracatu Rural (manifestación popular de música) o de Baque Solto – también conocido como Maracatu de Orquesta. El origen de ese maracatu (ritmo musical) todavía no está totalmente descubierto. Una parte de los investigadores es unánime en admitir la mezcla de las culturas afro-indígenas; otra, como resultado de manifestaciones populares – combinadas, bumba-mi-buey, caballo-marino, coronación de los reyes negros, caboclitos, juerga de Reyes – existentes en el interior de Pernambuco. Está formado por personajes “sucios” – Mateus, Catirina, burrita, babau, cazador –, un baianal (un burro), damas de buqué, dama del palacio, calungas, caboclos de plumas y de lanza, y orquesta [caja, surdo (tambor de sonido grave), gongué (campana de percusión), cuica o porca (instrumento musical membranófonos de fricción parecido a un tambor), trombón y piston (instrumento de soplo].

Hasta la década de 1920, los caboclos de lanza, en su mayoría trabajadores de las plantaciones de caña de azúcar, no despertaban tanto interés ni fascinaban a las personas, pues vivían y desfilaban en las ciudades del interior de Pernambuco. En la década de 1930, la decadencia de las plantaciones de azúcar, y el crecimiento de la industria y la modernización de la economía, resultante de la Revolución de 1930, acentuaron el desplazamiento del pueblo del campo para las ciudades y el litoral. Con aquel pueblo, llegaron a Recife las ricas tradiciones de la Zona de los Campos de caña de azúcar, inclusive y especialmente en carnaval, el maracatu (ritmo musical afro-brasileño) rural y sus personajes.

El ritual que antecede a la presentación del caboclo de lanza, sea en el interior sea en la ciudad, envuelve ceremonias que acontecen en terrenos (lugares, donde se realizan fiestas de religiones afro-brasileñas) como la bendición de las lanzas y de la flor que cargan en la boca, la consagración de la Calunga (muñeca representando a la divinidad, llevada por la baiana), y la abstinencia sexual de los hombres, que comienza algunos días antes del carnaval. Bonald Neto (1991, p. 284) transcribe informaciones retiradas de la entrevista realizada por Evandro Rabello con el caboclo de lanza, Severino Ramos da Silva, de Goiana, que explica:

[...] los caboclos salen protegidos tanto por la “guiada” (la larga lanza de madera) [...] como por el “calço” espiritual [...]. Es el ritual de la purificación [...] que apoya al caboclo dispuesto a salir en un Carnaval. [...]

Por esto, antes de salir ya el viernes, comienza la abstinencia que hace el Caboclo, hasta el miércoles de Ceniza, de no procurar mujeres, ni tomar baño”para no abrir el cuerpo”, obligándolo a dormir sucio como vino de la calle.

En la hora que va a salir el primer día todos van para la “mesa”. El Maestro hace una mezcla que se bebe con una flor dentro del vaso y tres gotas de vela santa.

Ahí entonces el Maestro autoriza la salida del caboclo. Muchos salen con un clavel blanco o rosa en la boca o en el sombrero para “defensa”, para cerrar el cuerpo [...]. 

[...] la “calle” es siempre un exterior peligroso y repleto de riesgos ocultos. Quien anda por el “medio de la calle” necesita estar “preparado” y protegido de todo el mal. Por eso los caboclos toman el “azougue” [violento coctel de pólvora, aceite y aguardiente], preparado por el Maestro. [...]

Al volver, el miércoles, van luego a la Iglesia a imponerse las Cenizas y “despedirse” de alguna cosa errada hecha en el Carnaval.

La ropa del caboclo de lanza es un destaque. Ella está compuesta de:

Sombrero – antiguamente, los caboclos traían el ‘embudo’ de cartón decorado. Actualmente, utilizan sobrero de paja adornado de cintas multicolores de papel celofán, donde predomina el color del “guía” (amarillo: Oxum; azul: Iansã; rojo: Xangô)

Pañuelo – de colores, amarrado en la cabeza y, cosido en él el sobrero de paja;

Rostro – la cara está pintada con tinta roja, generalmente achiote.

Cuello – hay registro de que, en la década de 1920, los cuellos eran algo secundario, cortos, decorados con arena plateada, pedazos de vidrio y, por eso, pesaban mucho. En la década de 1960, con la llegada de la lantejuela, más leve y barata, los cuellos cubrirían el pecho, los hombros y la espalda y bajaban hasta las nalgas, por encima del surrão (especie de armadura medieval encargada de proteger el cuerpo). Hecha de algodón o terciopelo de colores, es forrado de popelina y bordada con lantejuelas y canutillos; en el borde, se coloca una franja hecha de lana. El cuello es el mayor destaque del disfraz. Inclusive, su confección siempre fue hecha por los hombres que componen el maracatu rural, aunque, actualmente, ya haya mujer bordando los cuellos. Es el caso de Lúcia da Silva, esposa del caboclo Zé do Carro, del Maracatu Cambinda Brasileira, que impuso su trabajo pasando por el bloqueo hasta entonces impuesto;

Camisa – de mangas largas, estampada con colores vivos;

Ceroulão – pantalones de cretona;

Fofa – pantalón suelto con franja, usado por encima del ceroulão; según Bonald Neto (1991, p. 288), fofa era el nombre de las medias: “[...] los pantalones de cretona, con elásticos en las piernas, haciendo que entren por las medias con líneas, la que llaman la 'fofa', especie de media de jugador de fútbol [...];

Medias – usadas para no rallarse las rodillas cuando ejecutan las “caídas”, arrodillándose o acostándose;

Surrão – “la armadura de los cascabeles, generalmente de madera y cubierta de piel de carnero, fuertemente aseguradas por correas de cuero por los hombros y por la cintura” que pesa hasta 15 k. Actualmente, la armadura está cubierta de lana de color viva y posee una bolsa confeccionada de felpa sintética, imitando el cuero de carnero; el surrão abriga, en la altura de las nalgas y tiene un número variable, siempre impar, de cascabeles, para no traer mala suerte;

Zapatos – tenis blancos suaves para aguantar la caminada durante los tres días de carnaval;

Lanza – la “guiada” tiene dos metros, y es hecha de madera imbiriba o de quiri, cortada por ellos mismos en el bosque, asada y enterrada en la lama por cuatro a cinco días para endurecer; después es descascada y afilada en la punta de cuatro esquinas, antes de ser decorada totalmente por decenas de metros de cintas de colores, con cerca de 60 centímetros; después, son llevadas a un terreno de umbanda (local donde se hacen rituales de la religión Umbanda) para ser ‘calzadas’ (consagradas, bautizadas con rezos y sahumerios); Gafas oscuras y clavel blanco en la boca.

Un espectáculo a parte es la danza de los caboclos de Lanza en cuanto a su presentación: la coreografía tiene un ritual frenético, ellos corren de un lado para otro, agitan sus lanzas y ejecutan maniobras llamadas de ‘caídas’.

Llegan curvándose, sentándose y saltando lo más alto posible (GUERRA PEIXE apud SOUTO MAIOR (1991, p. 286)).
La lanza, asegurada con las dos manos, ‘juega’ para lo alto, para abajo y para los lados, apartando a las multitudes, en cuanto el caboclo viene corriendo, saltando y danzando... el cala de cintas de celofán o papel crepe multicolor se sube y baja (REAL apud SOUTO MAIOR (1991, p. 286)).


Símbolos del carnaval de Pernambuco, los caboclos de lanza pueden ser encontrados en el período momesco (periodo de carnaval) en las siguientes ciudades: Igarassu, Nazaré da Mata, Buenos Aires, Tracunhaém, Carpina, Chã de Alegria, Lagoa de Itaenga, Feira Nova, Araçoiaba, Paudalho, Camaragibe y São Lourenço da Mata.

De estas ciudades, Nazaré da Mata, a sesenta y cinco kilómetros de Recife, es la que concentra cerca de veinte grupos de maracatu rural. Entre ellos, el más antiguo es el de Cambinda Brasileira, fundado en 1918 en el campo de caña Cumbe. El Leão Formoso es el segundo más antiguo (1980). En la década de 1990 fueron creados: Águia Misteriosa, Leão Misterioso, Leão de Ouro, Cambinda Nova, Leão da Selva y Leão Africano. En 2009, surgió en la ciudad de Coração Nazareno, el primer maracatu rural del País formado sólo de mujeres.

Nazaré es considerada la Ciudad de los Maracatus y, por eso, el gobierno del estado invirtió en la construcción de una pieza temática, bautizada de Parque de los Lanceros, localizada después de la entrada de la ciudad. Son esculturas de concreto del artista plástico de Recife Cavani Rosas, con 3 metros de altura que reproduce los caboclos de lanza en las posiciones clásicas de su presentación.

Recife, 27 de febrero de 2009. (Actualizado el 14 de septiembre de 2009).

fuentes consulted

ALMEIDA, Verônica. Maracatus renovados em Nazaré da Mata. Jornal do Commercio, Recife, 21 fev. 2009. Carnaval, p. 6.

AMORIM, Maria Alice. O samba de maracatu. Suplemento Cultural [do] Diário Oficial do Estado de Pernambuco, Recife, ano 15, p. 10-14, fev. 2001.

BONALD NETO, Olimpio. Os caboclos de lança – azougados guerreiros de Ogum. In: SOUTO MAIOR, Mário; SILVA, Leonardo Dantas. Antologia do Carnaval do Recife. Recife: Fundaj, Ed. Massangana, 1991. p. 279-295.

CABOCLOS de lança (foto). Disponível em: <http://farm1.static.flickr.com/84/222465122_29d0c25ab9.jpg?v=0>. Acesso em: 26 fev. 2009.

FARIAS, Pedro Américo de. Maracatu de Baque Solto. Brincantes, Recife, 2000. Encarte Cultural, n. 4.

MEDEIROS, Roseana Borges de. O caboclo de lança do maracatu rural, o trabalhador rural se prepara para enfrentar a luta de classes. CONFERÊNCIA BRASILEIRA DE FOLKCOMUNICAÇÃO, 7. Disponível em <http://encipecom.metodista.br/mediawiki/index.php/O_caboclo_de_lan%C3A7a_do_Maracatu_Rural,_o_trabalhador_rural_se prepara_para_enfrentar_a_luta_de_classes>.Acesso em: 19 fev. 2009.

MORAES, Fabiana. A roupa-espetáculo. Os donos da gola. Jornal do Commercio, Recife, 29 jan. 2008. Caderno C, p. 1; 4-5.

MORAES, Fabiana. Produto da modernidade. Jornal do Commercio, Recife, 30 jan. 2008. Caderno C, p. 4-5.

SÁ, Marco Antonio. As cores do maracatu. Problemas Brasileiros, Recife, n. 358, p. 25-27, jul./ago. 2003.

cómo citar este texto

Fonte: BARBOSA, Virgínia. Caboclo de Lança. Pesquisa Escolar Online, Fundação Joaquim Nabuco, Recife. Disponível em:<http://basilio.fundaj.gov.br/pesquisaescolar/>. Acesso em: dia mês ano. Ex: 6 ago. 2009.