La violencia y el bullying son cada vez más frecuentes en las escuelas. Este escenario de violencia en las escuelas puede producir consecuencias para la vida del niño y del adolescente requiriendo estudios sobre posibles formas de control y la mejor forma de sensibilizar a los padres y docentes sobre su papel en este proceso.
¿Y qué es el bullying? De acuerdo a la Ley N° 13.185 denominada “Programa de Combate a la Intimidación Sistemática (Bullying) sancionada el 6 de noviembre de 2015:
Se considera intimidación sistemática (bullying) a todo acto de violencia física o psicológica, intencional y repetitivo, que se produce sin motivo aparente, practicado por un individuo o grupo, contra una o varias personas, con el objeto de intimidarlas o agredirlas, causando dolor y angustia a la víctima, en una relación de desequilibrio de poder entre las partes involucradas.
Estos actos de violencia cometidos por uno o más agresores hacia una víctima pueden ser de naturaleza verbal, moral, sexual, social, psicológica, física, material y virtual. Como ejemplos podemos citar la humillación o menosprecio por una característica de la persona: si usa gafas, si tiene algún rasgo físico no estándar (sobrepeso, bajo peso, tartamudeo, etc.), si es muy estudiosa, si es tímida, si es nueva en la escuela, entre otros.
Los agresores a menudo buscan objetivos aparentemente "fáciles", personas indefensas, para sentirse poderosos al realizar estos actos. Por lo general, las personas que practican el bullying contra otros son conscientes de sus acciones y sienten la necesidad de destacarse de alguna manera, revelando una mente perversa.
Existen varias formas de violencia que involucran a los niños y adolescentes en la sociedad. Entre ellas se destacan la violencia intrafamiliar, la violencia en la escuela y la violencia en la comunidad. Es aún más evidente cuando la violencia física o psíquica se produce de forma intimidatoria y sistemática, siendo practicada por un individuo o grupo, sin motivación aparente, dentro de los lugares donde deben trabajarse los principios de enseñanza previstos en el artículo 206 de la Constitución Federal. Donde se asegura que todos los brasileños deberían tener condiciones de permanecer en la escuela, con respeto a la libertad, conviviendo con el pluralismo de ideas, que son marcas de una sociedad democrática y con garantías a los derechos fundamentales (JOTZ, 2016, p. 2).
El camino para minimizar el problema pasa por la educación moral que puede comenzar con el diálogo con los estudiantes y complementarse con conferencias y otras acciones de sensibilización. El objetivo es demostrar que algunas actitudes perjudican el crecimiento personal y social además de interferir en el aprendizaje.
El término violencia escolar se refiere a todos los comportamientos agresivos y antisociales, incluyendo los conflictos interpersonales, daños al patrimonio, actos delictivos, etc. Muchas de estas situaciones dependen de factores externos, cuyas intervenciones pueden estar más allá de la competencia y capacidad de las entidades educativas y sus empleados. Sin embargo, para muchas de ellas, la posible solución puede obtenerse en el propio ámbito escolar (LOPES NETO, 2005, p. 165).
Un entorno educativo positivo requiere una buena relación entre sus miembros. El respeto y la cordialidad forman parte de esta dinámica.
¿En qué medida influye la educación en el hogar en el comportamiento de los estudiantes en la escuela? El respeto a la jerarquía y el respeto al derecho del otro, así como el comportamiento adecuado para cada ocasión se desarrollan normalmente en el entorno familiar.
Aprender a escuchar a los demás y a discutir sus dificultades o dudas, así como el respeto por la individualidad y las cosas ajenas, puede y debe aprenderse en el ámbito familiar, ya que esta actitud probablemente se extenderá tanto al ámbito escolar como a la vida social.
Las personas que provienen de hogares violentos también pueden tender a ser violentas en la sociedad o, por el contrario, a comportarse de manera retraída o antisocial. En ese aspecto se hace importante el acompañamiento psicológico para contener esas tendencias y reorganizar el pensamiento en la dirección del respeto al otro que es la base de toda y cualquier relación.
El tema de las agresiones de los alumnos hacia sus profesores también es preocupante, pues estos últimos deben ser vistos como quienes los ayudarán en el crecimiento personal y en la escalada de conocimientos para garantizar un futuro más prometedor, ya que, cuanto más conocimiento un individuo adquiere, más fácilmente él tendrá una colocación laboral en el futuro. Estos enfrentamientos en general pueden tener el mismo origen del bullying con compañeros: la necesidad de destacarse, aunque de forma negativa, o la falsa sensación de poder que esas actitudes traen, necesitando, la mayoría de las veces, un acompañamiento psicológico y una mayor observación e interferencia de la familia en el sentido de inhibir esos actos y tratar las causas.
Silva (2018) nos hace reflexionar sobre la dificultad de identificar las causas o factores que contribuyen a la violencia en el contexto escolar una vez que la propia definición de violencia se presenta relativa y entendida de forma diferente de acuerdo con los hechos y enfoques de cada investigador del área.
A diferencia de las "burlas", el bullying no es divertido y puede causar traumas en la víctima además de que podrá configurar crimen. La Comisión de Seguridad Pública y Combate al Crimen Organizado aprobó la propuesta que incluye en el Código Penal (Decreto-ley 2.848/40) el delito de intimidación vejatoria (o bullying) el día 20 de noviembre de 2013. La pena prevista es de detención de uno a tres años y multa. Si el delito ocurre en un entorno escolar, la pena se incrementará en un 50%.
La propuesta clasifica como delito intimidar, avergonzar, ofender, castigar, someter, ridiculizar o exponer a alguien a sufrimiento físico o moral continuamente.
En Brasil existen pocos estudios sobre el bullying, pero es de conocimiento común que la agresividad en las escuelas es un problema común y universal y que tiene consecuencias negativas tanto para los agresores como para las víctimas e incluso para los meros observadores del proceso. Cultivar el respeto por uno mismo y por los demás puede ser un camino para combatir el acoso escolar y la violencia en las escuelas.
¡¡¡Atención!!!
¿Qué Hacer en Casos de Bullying? ¡Algunos actos de bullying deben verse como un caso policial! Es necesario recabar pruebas y tener un testigo del hecho para que el agresor sea sancionado. En caso de bullying, la víctima o el testigo pueden llamar al Marque 100 (Marque Derechos Humanos). La llamada es gratuita y funciona las 24 horas del día.
Recife, 28 de noviembre de 2018.
fuentes consulted
Bullying é crime? Saiba como agir [Foto neste texto]. Disponível em: <https://direitos.me/bullying-e-crime/>. Acesso em: 28 nov. 2018.
DIREITO e Justiça: Comissão aprova inclusão do crime de bullying no Código Penal. 2013. Disponível em: <http://www2.camara.leg.br/camaranoticias/noticias/DIREITO-E-JUSTICA/457744-COMISSAO-APROVA-INCLUSAO-DO-CRIME-DE-BULLYING-NO-CODIGO-PENAL.html>. Acesso em: 28 nov. 2018.
JOTZ, Maria Eunice Viana. O Combate à intimidação sistemática sob a tutela da constituição federal: “Bullying” é questão de direito. 2016. Disponível em: <http://conteudo.pucrs.br/wp-content/uploads/sites/11/2017/03/maria_jotz_2016_2.pdf>. Acesso em: 27 nov. 2018.
LOPES NETO, Aramis A. Bullying – comportamento agressivo entre estudantes. Jornal de Pediatria, Rio de Janeiro, v. 81, n.5, p.164-172, 2005. Disponível em: <http://www.scielo.br/scielo.php?pid=s002175572005000700006&script=sci_abstract&tlng=t>. Acesso em: 27 nov. 2018.
SILVA, José Antonio da. Educação Moral Como Forma de Combater a Violência e o Bulling nas Escolas. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento, a.3, ed. 8, v.1, p. 104-114, ago. 2018.
cómo citar este texto
VERARDI, Cláudia Albuquerque. Bullying y Violencia Escolar. In: PESQUISA Escolar. Recife: Fundação Joaquim Nabuco, 2018. Disponible en: https://pesquisaescolar.fundaj.gov.br/pt-br/artigo/bullying-e-violencia-escolar/. Acceso en: día mes año. (Ej.: 6 ago. 2020.)


