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Antônio Conselheiro

Fecha de Nacimiento:
13/03/1830

Ocupación:
Secretario, Registrador, Abogado, Predicador

Antônio Conselheiro

Artículo disponible en: PT-BR ENG

Pasado actualización: 04/04/2018

Por:

Antônio Vicente Mendes Maciel, Antônio Conselheiro, fue un líder del movimiento mesiánico que reunió millares de sertanejos en el arraial de Canudos, en el Nordeste de Bahia, en el margen del río Vasa- Barris, donde resistió a las tropas del Gobierno Federal.

Nació el 13 de marzo de 1830, en la Villa del Campo Mayor de Quixeramobim en la entonces Provincia de Ceará. Su padre, Vicente Mendes Maciel era comerciante de secos y mojados y le gustaba aventurarse en la rama de la construcción civil. Su madre, Maria Joaquina do Nascimento, murió cuando Antônio tenía seis años de edad.

Antônio tuvo una infancia marcada por los maltratos de la madrastra, por los delirios alcohólicos del padre, por el exterminio de parientes en la lucha de su familia (Maciel) contra Araújo y por la influencia mística, común en el medio sertanejo.

Sr. Vicente, el padre de Antônio, se enorgullecía del hijo que, aunque estudiando, venía a ayudar en el balcón del almacén. Ya habiendo aprendido a leer y escribir, Antônio entró para el curso del maestro Manuel Antônio Ferreira Nobre, donde aprendió latín, portugués y francés.

Le gustaba leer el “Lunario Perpetuo”, “Carlos Magno” y otros libros con narrativas místicas que circulaban en aquella región. Demostraba gran entendimiento religioso, frecuentaba la iglesia y era amigo del cura. Tenía especial cariño por los niños y ancianos, conquistando la admiración del pueblo de Quixeramobim y alrededores.

Estremecido con los perjuicios sufridos en el área de la construcción civil, el padre de Antônio fue quedando cada vez más desequilibrado y se entregó al alcohol. Antônio buscaba consolarlo a través de la lectura de la Biblia. Vicente murió en 1855, dejando viuda, tres hijas solteras y Antônio, que se volvió jefe de la familia, ya que su madrastra también empezaba a presentar señales de locura.

Presionado por los antiguos acreedores del padre, y sin grandes aptitudes para los negocios del almacén de secos y mojados, Antônio, temiendo el fracaso, buscaba consuelo en la lectura de la Biblia. Después que sus hermanas se casaron, Antônio empezó a pensar en constituir su propia familia.

Fue cuando conoció, llegada de Sobral, acompañada por la madre, la bella y joven Brasiliana Laurentina de Lima, su prima de quince años de edad, por quien se apasionó y casó luego después de la muerte de su madrastra, que no concordaba con esa unión.

En plena crisis financiera, nace el primer hijo de Antônio. Él decide, entonces, por liquidar el negocio del almacén, embargando sus bienes e iniciando en compañía de la esposa, hijo y suegra, sus andanzas por el interior de la Provincia.

Fue cajero en Sobral, escribano en Campo Grande, donde nació su segundo hijo, fue solicitador (aquél que ejercía la función de abogado sin ser diplomado) en Ipu, fue maestro en el Crato. Abandonado por la mujer, se entregó concluyentemente a la vida errante de predicador fanático, recorriendo los sertões de Ceará, Pernambuco, Sergipe y Bahia, donde ya era conocido como milagrero.

Cuando en 1874, apareció en Bahia, ya lo seguían los primeros fieles. En la Villa de Itapicuru de Cima fue preso por sospecha de homicidio y mandado de vuelta a Ceará. Por falta de fundamento de la acusación fue puesto en libertad y volvió a Bahia.

Adherió a la campaña de reformas y renovación espiritual de la Iglesia. Pasó de 1877 a 1887 andando por los sertões, parando aquí y allá, empeñándose con sus beatos en construir y restaurar capillas, iglesias y cementerios. El pueblo seguía todos los actos de Antônio Conselheiro, le obedecía ciegamente.

En la época, sin embargo, el bispo de Bahia dirigió circular a todos los párrocos, determinándoles que prohibiesen los fieles de asistir a las prédicas de Antônio Conselheiro. Y, en 1886, el comisario de Itapicuru envió al jefe de policía de Bahia un oficio, donde se refiere a la divergencia entre el grupo de Antônio Conselheiro y el vicario de Inhambupe, pero ni la providencia del arzobispo, ni la del comisario dieron resultado.

En 1887, el arzobispo, junto al presidente de la provincia, vuelve a acusar el Conselheiro de predicar doctrinas subversivas. En respuesta, el presidente intentó internar a Conselheiro en un manicomio de alienados en Rio de Janeiro, pero no consiguió por falta de vacante.

Surge entonces la primera “ciudad santa”, el arraial del Buen Jesús, hoy Crisópolis, donde aún existe la capilla construida por Antônio Conselheiro. En 1893, cuando el gobierno central autoriza los municipios a efectuar la cobranza de impuestos en el interior, Antônio Conselheiro decide predicar contra esa decisión y manda arrancar y quemar los editales.

Después de eso, su grupo con aproximadamente doscientos fieles seguidores parte en retirada, pero es perseguido por una fuerza de policía, formada por treinta soldados que los alcanza en Massete. El grupo del Conselheiro consigue, sin embargo, derrotar los policías.

La fuga continúa y nuevos adeptos se juntan a los evasores. Finalmente, se fijan en una hacienda de ganadería abandonada, al margen del río Vasa-Barris, donde fundó una comunidad, cuyos principios eran propiedad común de las tierras y división de los bienes adquiridos. Antônio Conselheiro se transformó en una leyenda que se esparció por todo el País. La población del pueblo llegó a millares de habitantes que recobraron la región, creando rebaños y plantando para el propio consumo.

Sin embargo, el gobierno continuó la persecución, mandó tropas para controlar los rebeldes. A pesar de los cañones y metralladoras, fueron necesarias cuatro expediciones para masacrar el pueblo. El primer ataque militar aconteció en octubre de 1896, por iniciativa del gobierno de Bahia. La segunda expedición fue en enero de 1897, comandada por el Mayor Febrônio de Brito. Enseguida, fue la expedición comandada por el Coronel Antônio Moreira. La cuarta y mayor expedición fue comandada por el General Arthur de Andrade Guimarães. Contaba con 4.000 soldados. Durante la lucha, el propio Ministro de la Guerra, Marechal Carlos Machado Bittencourt, siguió para el sertão baiano y se instaló en Monte Santo, base de las operaciones, a 15 leguas (medida itineraria equivalente a 6.000m). Euclides da Cunha acompañó la expedición como correspondiente del diario El Estado de São Paulo.

La rebelión de Canudos finalmente fue reprimida. En el día 5 de octubre de 1897, murieron los últimos defensores. Canudos no se rindió, resistió hasta el agotamiento completo. Conselheiro fue asesinado, decapitado, y su cabeza enviada para estudios científicos. En el día 6 de octubre, el arraial, que fue completamente destruido e incendiado, contaba con 5.200 chozas.

Esos acontecimientos tuvieron repercusión nacional. Fue la llamada Guerra o Campaña de Canudos, en 1896-1897. Sobre la “Sedición de Canudos”, Euclides da Cunha escribió la consagrada obra literaria: “Os Sertões”.





Recife, 24 de septiembre de 2006.
Actualizado el 9 de septiembre de 2009.
Actualizado el 2 de april de 2018.

fuentes consulted

ANTONIO Conselheiro [Foto neste texto]. Disponível em: <https://www.grupoescolar.com/a/b/31B23.jpg>. Acesso em: 12 mar. 2018.

DANTAS, Paulo. Quem foi Antônio Conselheiro? Roteiro histórico e biográfico. 2. ed São Paulo: Arquimedes, 1966.

ENCICLOPEDIA Mirador Internacional. São Paulo: Enciclopédia Britânica do Brasil, 1995.

HOUAISS, Antônio. Pequeno Dicionário Enciclopédico Koogan Larousse. Rio de Janeiro: Ed. Larousse do Brasil, 1978.

MACÊDO, Nertan. Antônio Conselheiro: a morte e vida do beato de Canudos. Rio de Janeiro: Gráfica Record Ed., 1969.

 

cómo citar este texto

Fuente: ANDRADE, Maria do Carmo. Antônio Conselheiro. Pesquisa Escolar Online, Fundação Joaquim Nabuco, Recife. Disponible en:<http://basilio.fundaj.gov.br/pesquisaescolar>. Acceso en: día mes año. Ej.: 6 ago. 2009.